
«El señor, cuyo oráculo está en Delfos, no dice ni oculta, sino que indica por medio de signos».
Heráclito, frag. 93
Una cosa es transmitir doctrina, que es eso lo que hace quien se ocupa de las cosas. La filosofía no es ninguna cosa doctrinal (en primerísimo lugar, porque carece de objeto; en donde, por cierto, yace su gloria y su aparente miseria), sino un ejercicio o, más bien, una cierta forma de ver (pero no un ver teorético, pasible de ser resumido a apotegmas y sentencias). Aprender a filosofar y no filosofía, como pretendía Kant, no es más que ejercitarse en esa visión (visión que, según un decir de Merleau-Ponty, ha de invitar a la humanidad a pensarse como un enigma). Para ello, el maestro no hace más que indicar, como el señor cuyo oráculo está en Delfos, pues lo que debe ser visto por aquellos que aprenden, deben verlo por sí mismos. Lo que quiero decir es que no tengo nada que enseñar. Pero esa nada es productiva: el verdadero maestro ha de causar que quienes están bajo su tutela se conviertan en maestros de sí mismos.
(Agradezco a Naxos por la invitación a este meme).
Otros participantes: Noemí Guzik, JotaClick, Comunisfera, Planeta Educativo, E-Learning, Efervescente 2H, Moebius.
Heráclito, frag. 93
Una cosa es transmitir doctrina, que es eso lo que hace quien se ocupa de las cosas. La filosofía no es ninguna cosa doctrinal (en primerísimo lugar, porque carece de objeto; en donde, por cierto, yace su gloria y su aparente miseria), sino un ejercicio o, más bien, una cierta forma de ver (pero no un ver teorético, pasible de ser resumido a apotegmas y sentencias). Aprender a filosofar y no filosofía, como pretendía Kant, no es más que ejercitarse en esa visión (visión que, según un decir de Merleau-Ponty, ha de invitar a la humanidad a pensarse como un enigma). Para ello, el maestro no hace más que indicar, como el señor cuyo oráculo está en Delfos, pues lo que debe ser visto por aquellos que aprenden, deben verlo por sí mismos. Lo que quiero decir es que no tengo nada que enseñar. Pero esa nada es productiva: el verdadero maestro ha de causar que quienes están bajo su tutela se conviertan en maestros de sí mismos.
(Agradezco a Naxos por la invitación a este meme).
Otros participantes: Noemí Guzik, JotaClick, Comunisfera, Planeta Educativo, E-Learning, Efervescente 2H, Moebius.




16 comentarios:
Hola, Jethro. ¿Cómo va todo? Queria preguntarte acerca de si conoces a un profesor que fue fundador de la sociedad fenomenológica en España, Javier San Martín. Es mi profesor de fenomenología. Me gustaría saber qué piensas de él, y de su proyecto de antropolo´gía filosófica, que retoma tesis de Ortega y de Marías. Aquí en España ese proceso parece estar encaminado a su extinción. Saludos y suerte.
Me hizo gracia leer que la Filosofía no tiene objeto. Al igual que la Psiquiatría, que no tiene la suficiente honestidad para reconocérselo a sí misma.
Lamentablemente David, no conozco la obra de San Martín como un todo. Alguna cosa suya recuerdo haber leído sobre Ortega (una contribución hemerográfica), mas ignoraba su programa de una antropología filosófica. Ortega me parece interesante hasta cierto punto, pero creo que me sigue gustando más Zubiri (con todo y el aura de escolástico que le rodea).
Por otro lado, Dios del Universo, no es broma el que la filosofía no tiene objeto. Y la psiquiatría, a contrapelo, sí lo tiene. Toda ciencia tiene objeto porque se ocupa de entes (aunque sea un ente medio etéreo como la psique). Pero la filosofía, si se entiende bien a sí misma, es decir, como no lo hizo precisamente amparada en la tradición metafísica occidental, debe instalarse desde el principio en la diferencia ontológica.
Saludos
Muchas gracias por participar Jethro. Interesante la reflexión sobre la enseñanza. La comparto con el ejemplo. Saludos
En general, la Psiquiatría es incapaz de definir su propio objeto, la enfermedad mental, ni las causas que la determinan. Lo que quería decir es que la Filosofía es tan nada como la Psiquiatría, sólo que aquella si es capaz de reconocérselo.
D. del U.
La ciencia se inventa objetos: los crea. Asimismo la filosofía y la psiquiatría. La filosofia, no tiene objeto, pero lo padece. Claro está que no tiene una cosa... es decir, un conjunto de propiedades determinadas antes de toda realización.
Creo, como dios del universo, que no tiene objeto la psiquiatría y la filosofía, sino que se los inventan y en esa creación dificilmente se pueda determinar un objeto, sino múltiples. Cómo pueden corresponder todos los seres humanos a un sujeto trascendental? Cómo pueden dos psiquiatras imaginar el mismo objeto? Es un problema hermenetico y un destino hacia la diferencia, hacia la comprensión.
Naxos: Creo que soy yo el que debe agradecer las iniciativas que surgen de un blog de la calidad del tuyo. Yo no soy heideggeriano por las razones esgrimidas en este mismo post de que no hay doctrina en filosofía (lo que pasa es que enseño filosofía alemana). Pero por un destino extraño, tengo amigos muy cercanos que se dedican a estudiar a Deleuze. Lo que siempre importa, desde luego, es la amistad, pero me resulta curioso el que nos hallemos tan cercanos, a pesar de la aparente lejanía que se inventan los filósofos, en los aspectos filosóficos que importan.
Me gusta mucho como Chio pone las cosas. No conocía la expresión, pero la comparto completamente: la filosofía carece de objeto, pero lo padece. Yo diría que lo ha padecido historialmente, y por ello se acabaron las posibilidades de la filosofía que se ha transformado en teoría del ente, es decir, en ciencia. Siempre que uso la expresión “filosofía”, se trata de un uso cargado de un halo de ambigüedad. A veces no distingo entre filosofía y pensar, cuando lo que realmente quiero decir es pensar. La ciencia es falsa, pero funciona (Nietzsche). La ciencia no piensa (Heidegger). Expresiones que, en el fondo y si se comprenden bien, apuntan a un fracaso de la filosofía occidental en tanto se trocó en ciencia.
Mantengo, por tanto, que el pensamiento no tiene objeto, e interpreto consecuentemente la convicción wittgensteiniana de que “de lo que no se puede hablar, hay que callar” significa, al igual que en Nietzsche, que mantenernos en el ámbito de la lógica, es decir, en el de la creencia del sintagma entre la gramática y la realidad, es equiparable con no pensar.
Ha padecido el objeto la filosofía, es decir, en un sentido de su entereza ha sido onto-teología. Tanto el objeto como el sujeto aparecen en la gramática. Pero ello quiere decir que lo verdaderamente pensable, lo digno de ser preguntado, es un no-algo, a saber, un no-ente no-presente, que, sin embargo, constituye en el fondo el ámbito de lo por pensar del pensamiento.
Por ello, no creo que el caso entre la filosofía y la psiquiatría sea el mismo. La psiquiatría puede bien preocuparse de esos algos que se le ocultan con el fin de traerlos a la presencia. El pensamiento, que no ya la filosofía, no se ocupa de ningún algo, a menos que quiera errar la tarea que le ha sido encomendada.
¡Hola! Te invito a participar en el foro de filosofía, historia y demás cosas en http://s2.elforo.de/filohistoria
La filosofía más que carecer o no de objeto es un modo de estar, de pensar. El objeto puede ser cualquier cosa, es la manera en que me aproximo a él que determina si hago o no filosofía. Además, por supuesto que depende de la perspectiva que se le quiera dar.
Prefiero en todo caso pensar la filosofía como el segundo Wittgenstein, o como Merleau-Ponty, según la propuesta fenomenológica: no analizar sino describir. No puede separarse el sujeto del objeto, estamos envueltos en aquello que queremos indagar. El paradigma de la física cuántica lo ha mostrado así. Estamos en el mundo, somos del mundo, como decía Merleau-Ponty.
Muy interesantes estas discusiones. Vendré a visitarlos.
sugerencia para nuevo nombre de tu blog: el blog sin cabeza. (para cuando tu nueva cabeza?)
el objeto de la filosofía es la filosofía de lo no objeto.
catulo.
Tenés razón, Roberto. Descabecé a Phiblógsopho con el fin de diseñar otro banner, pero por mis múltiples ocupaciones postergué la empresa. Ahora espero que terminen las clases en la universidad, con el fin de llevar a buen puerto el diseño de la nueva cabeza…
ya me lo decapitaron al pobre... auto suicidio dijo alguien por ahí.
la explicación desvío en realidad no es ninguna explicación, sólo es desvío, como indicar por medio de signos, sólo que los signos son los de cada quien. Qué vago parece, pero es la libertad de la palabra, las consecuencias, los caminos que se bifurcan digamos, o digo.
La tarea es entonces qué? lanzar una bomba y que cada quién agarre para donde quiera, jeje. Que si el suicidio es el mayor "problema de la filosofía"?, que si la fe implica una falta de razón? que si alguna vez llegamos a "conocer" al "otro"? dar las herramientas es una cosa, tirar la bomba. Ser nosotros los carpinteros es la idea.
Me parece muy acertada la afirmación de que la Filosofía carece de objeto cuando nos circunscribimos a la crítica de la tradición metafísica de Occidente. Sin embargo, me hallo en medio de una paradoja al trasladar esto a otros ámbitos filosóficos.
Pensando un poco esto, quisiera compartir la siguiente consideración:
Las ciencias aplican su método de análisis a aspectos del mundo siempre y cuando estos sean concretos o, por lo menos, fundados en una concretitud.
Si lo que se estudia es el Ser, es a la Filosofía a quien le corresponde tratar dicha cuestión, debido a que el Ser no está fundado sobre una base objetual. Sin embargo, el hecho de que el Ser no sea un objeto, no implica que la Filosofía no pueda estudiar objetos.
Pienso, por ejemplo, en la Estética que, entre otras cosas, estudia el Arte, lo cual involucra necesariamente a un objeto. Si se estudia una obra de arte desde la Estética no podemos ya afirmar que no hay un objeto. Me parece que lo que se busca, para este caso en particular, es lo mucho que se revela del Ser en la obra de arte. La aplicación de métodos científicos resultaría inútil, ya que el distanciamiento Sujeto-Objeto que requiere la ciencia no permite dar cuenta del reflejo del Ser en el objeto.
Esto me ha llevado a especular que la Filosofía se trata más de un método para estudiar cuestiones que carecen de un fundamento objetivo y, en cambio, están fundadas sobre la actividad del Ser. Ahora, no por ello la Filosofía está vetada de estudiar objetos, ya que existen casos en los cuales se estudian entes para revelar aspectos del Ser.
Hasta aquí mi comentario y quisiera saber qué piensan al respecto…
Gracias por el comentario, Willy.
Con todo, deberé imponer una desavenencia, pues si la filosofía no tiene vetado el encargarse de objetos, ¿en qué se diferencia de las ciencias especializadas? ¿Qué tiene que aportar la filosofía ante la especialización en los ámbitos objetuales por parte de las ciencias?
Si el asunto de la filosofía es el ser, que no el ente, su competencia es más bien la nada.
Pero este requiere una animada discusión.
Saludos
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