En la introdución de Sobre la Autoridad y la Revelación (1848), Kierkegaard ha afirmado lo siguiente:
[…] Las vidas de… los hombres transcurren de tal forma que siempre tienen premisas para vivir pero sin alcanzar conclusiones – tal como esta época convulsa ha establecido muchas premisas pero también sin llegar a ninguna conclusión. La vida de un hombre tal sigue hasta que adviene la muerte y pone un final a la vida, pero sin traer con ella un fin en el sentido de una conclusión. Porque una cosa es que la vida se termine y otra muy diferente que una vida se consume alcanzando una conclusión. [… ] Hasta el punto de que tal hombre tiene talento puede convertirse en un autor, tal como entienda tal labor. Pero tal concepción es una ilusión… él podrá tener talentos extraordinarios y haber sido educado de forma notable, pero no será un autor a pesar del hecho de que produce libros… No, a pesar del hecho de que el hombre escribe, no será esencialmente un autor; será capaz de escribir la primera parte de su obra, pero no de plasmar la segunda, o (para evadir cualquier malentendido) podrá escribir la primera parte y también la segunda, pero no será capaz de escribir la tercera parte de su obra: no podrá escribir la última parte. Si sigue delante de manera ingenua (dejándose llevar a la deriva por la reflexión de que cada libro ha de tener una última parte) y, en efecto, escribe la última parte, deberá hacer claro enteramente que al escribir esta última parte ha ejercido una renuncia estricta a toda pretensión de ser un autor. Porque aunque es de hecho escribiendo que uno se justifica como autor, también es escribiendo – muy extrañamente – que uno renuncia a tal pretensión.
Las cuestiones que de aquí surgen atañen a la posibilidad de un decir no nihilista, o bien, un decir que no desmundanice, cosifique y que, con ello, no desdiferencie, tal como acaece en el platonismo de la primacía de lo igual.
Así las cosas, ¿cómo es posible decir? A saber, ¿como se dice sin crear, a su vez, doctrina? La posibilidad de ser autor, en términos kierkegaardianos, está transida de una nihilidad originaria que da cuenta de una instalación en un fundamento desfundante, en el fondo abismal de la vida humana marcada por la finitud.



76 comentarios:
Apenas leí el texto concluí:
Para el filosofo Danés, nunca hay conclusión de lo que se inicia (la obra de un autor en este caso, la intención de decir algo, nunca estará completa), lo que nos hace preguntarnos por el sentido de comenzar a hacer cosas, que quedaran inconclusas a causa de la vida misma. En este sentido concuerdo en la pregunta: ¿no debería conducir al silencio total?
Siendo así las cosas y bajo la pregunta de ¿cómo es posible decir?, ¿como se dice sin crear, a su vez, doctrina? al menos yo, me posiciono desde el Wittgenstein del TLP, por ser el autor que mas manejo.
Para Wittgenstein, no se puede hablar mas que de las cosas que están en el mundo (los limites de mi lenguaje), pero resulta que en el mundo hay pocas cosas, la metafísica no esta en el, ni la ética, ni la estética, únicamente la vida, pues mundo y vida son la misma cosa. De esta manera, la vida es también el lenguaje, y este solo puede hablar de si mismo, pero es un "falso" decir, pues las palabras que se usar para decir las cosas del mundo, no tiene correspondencia con las cosas que pretenden designar. Es notorio el problema en el que nos encontramos.
Uno podría rastrear vestigios de anti-humanismo en Kierkegaard, cuando enuncia, que el ser humano tiene premisas pero que nunca alcanza conclusiones, considero que si aceptamos este postulado desde un inicio, podemos incurrir en un error y caer en trampa.
Kierkegaard, dice que el ser humano parte de premisas para llegar a conclusiones y que no lo logra, pero es curioso que no (al menos en el texto expuesto) menciona nada sobre la pertinencia o correcta elaboración de las premisas, ciertamente si la premisa esta mal formulada, habrá una conclusión “falsa”, en otras palabras, no habrá CONCLUSIÓN.
Para el caso de quien es autor/a, es contradictorio, que escribiendo se renuncie a la pretensión de ser autor/a, de este modo, ¿para que se escribe?. Al parecer, se hace, como un ejercicio de desprendimiento vanidoso (un sacudirse) de saberse enunciador de nada, y jactarse de eso. Desde Kierkegaard parece que para quien es autor, el hecho de escribir, lo justifica de no decir nada... Pues aceptamos el postulado de las premisas que concluyen en nada a causa de la vida misma.
Es posible decir únicamente con lo que tenemos actualmente, con la mala gramática que manejamos, con las extrapolaciones del sujeto como forma gramatical, al sujeto para designar seres humanos, sin embargo parto de la premisa de que en un futuro tendremos más claridad sobre el asunto, por el momento hay que trabajar con lo que se tiene.
Considero que decir cosas (o señalar como apunta Heidegger) no se puede hacer sin crear doctrina, pues ésta es únicamente un conjunto de opiniones emitidas por quien escribe, por quien es autor y siendo que la opinión es el resultado de la reflexión sobre varias premisas, considero que las premisas si tienen conclusión, hago de nuevo la salvedad de que para esto, las premisas deben estar correctamente elaboradas, lo cual es a su ves un problema, si trasladamos el mismo esquema que nos sugiere que no podemos concluir ninguna reflexión (opinión) sobre las premisas del mundo (lo empírico) para elaborar, Premisas enunciativas en un lenguaje, con claras pretensiones a una conclusión.
Kierkegaard se muestra pesimista, considera que los hombres no alcanzan las conclusiones de las premisas que tomaron para su vida. Ciertamente eso no es así como fenómeno general.
Luego escribire mas. BERNARDO RODAS P.
al leer todo esto me ahorcan varias ideas, la primera es que en filosofía verdaderamente estoy MAMANDO, la segunda es que en general estoy mamando con todo. Este año, al iniciar mis estudios en sociolgía (por que me cambié a socio) me he topado con una montaña de filosofía que para mi sorpresa me ha generado muchisimo interés, pero estoy empezando, apenas episte, apenas ontología y apenas "la náusea", conceptos digamos, papilla para el cerebro, luego luego me voy pa lo mas denso.
ay jeth... esta frase cómo me dió un punch en la jupa (para cambiar un poco el tono por acá, jeje)
sencillamente rajado.
grazzie.
Aquí van algunas posibles (no) respuestas:
- Girando, girando hasta que la doctrina se maree.
- Esbozando dibujos que luchan por tener la "razón de la locura".
- cerrando los escritos con una idea "clara y distinta", como la frase siguiente: "estoy delirando".
- contradiciéndose para confundir a la razón hasta cansarla, y poder escribir.
cariños
abrazo
Tengo que alinearme aquí, desde luego, al lado de Kierkegaard. En este sentido, agradezco el gesto de Sil: Kierkegaard es de aquéllos que dan 'punches in the face' pero que, a falta a veces de una comprensión que no se puede transmitir - pues hay que haber visto previamente lo que se dice - suele ser reducido por la crítica teorética más boba. Por cierto, Kierkegaard nunca ha hecho teoría (como todo gran pensador).
No creo, como dice Bernardo, que la gramática sea falsa y que, de alguna forma mirífica del futuro, podamos saber lo que no sabemos, a fuerza quizá de sesudas reflexiones. Yo preguntaría: ¿cuál es, en efecto, la pretendida trampa o el error en que podemos caer ante la afirmación kierkegaardiana de la no consumación de las premisas? ¿Deberíamos quizá tener 'premisas verdaderas' para justificar una vida verdadera?
Ambas preguntas no atinan en lo discutido, de fondo, por el pensador danés. Pues toda premisa está transida de una nulidad originaria. Kierkegaard piensa aquí en la muerte, por supuesto. ¿Cómo sería posible distinguir las premisas falsas de las supuestamente verdaderas? Un método tal no tenemos, ni puede tener un ser finito, destinalmente marcado por la muerte, como el ser humano.
No sé si se nota aquí lo obvio que está afirmando Kierkegaard pero que no deja de tener un aspecto sumamente profundo:
Nuestras vidas están marcadas por la nulidad (Nichtigkeit) en tanto ni siquiera hemos tomado la decisión más importante de nuestras vidas que no es más que haber venido a la vida.
No sé si podemos entender esto, porque es, por así decirlo, muy muy loco:
Aparecemos en la vida. No sabemos cómo. No recordamos, de hecho, nuestro nacimiento. Y, ¿cómo dejamos la vida? Tampoco lo sabemos. Venimos y nos vamos sin saberlo. Ni siquiera eso sabemos. Que alguien diga "la vida es sueño" me causa a mí más interés (¡y vértigo!) que las descripciones científicas de la cesación de la vida como el acabamiento de las funciones nerviosas vitales.
Las premisas son un intento desesperado por dar estabilidad a ese no saber que marca la vida humana.
Por ello estoy con Amalia: "estamos delirando". Hay que forzar una filosofía del delirio, aunque no sé si ya a eso ha de denominársele 'filosofía'. Hay que pensar, y suelo entrever que la gente se resiste a pensar. La gente quiere doctrina, quiere estabilidad, quiere premisas. Es decir, huyen de su nada.
Y maesillo: pues ni modo, ¡bienvenido a la filosofía! Aunque ya desde siempre hemos estado en ella.
Escribamos para enfrentar esa nada.
Eran las 3 de la mañana, posiblemente, al igual que temprano durante el dia, creo q me exprese mal; no considero que la gramatica sea falsa solo señalé, que extrapolamos la figura del sujeto gramatical, a la designacion de seres humanos y otras cosas.
1)Como dije en la clase... yo me crei la fenomenologia, y espero que en el fururo, con el desarrollo del espiritu logremos comprender cosas que ahora no. Creo que asi ha sido el curso de la historia humana (epistemologia)
2)sobre las premisas; ciertamente no tenemos ese algo, para distinguir a las premisas verdaderas. pero no se hasta donde, la veracidad de las premisas "concluyen" en una vida verdadera. La vida es la que tenemos, no sabemos como venimos, ni como nos vamos, pero mientras estamos....
3)Concuerdo con "Jeth" jaja, en cuanto a que la pretencion de establecer premisas tiene la intencion que se expone,pero igual se vive la vida... como un intento desesperado de algo. En este sentido, esta practica
de querer doctrina (opiniones, a partir de reflexiones) y estabilidad, mas que valorarlo como negativo, yo apunto a que es lo que tenemos, es con lo que contamos, "bueno o malo" construyamos desde ahi... es una practica que corresponde con como se vive, ¿por que nos extraña tanto? Se busca huir de la nada... ¿y a que arribamos?
Bernardo
ey jeth, me gusta demasiado como argumentás...
un saludo desde la distancia y un abrazo
cata
PD. el extracto de kierkegaard está genial!
Bueno Cata, ¿qué puedo decir? Gracias. Aunque me siento como esos nietos músicos de cuyas abuelas reciben comentarios como: «¡pero qué lindo tocás el piano...!» Por fortuna seguís viniendo, si bien a un ritmo que promedia las diez entradas por comentario... Pero siempre sé que eventualmente aparecerás.
Bernardo esgrime la madrugada, pero yo sigo estando en desacuerdo. Sobre todo en cuanto hablamos de filosofar, de pensar, y no hay derrota más grande para el pensamiento que el argumento: «esto es, pues, lo que tenemos». Idea que, desde luego, es nefasta políticamente amén de falsa: i.e., se sostiene, sin cuestionarlo, de una metafísica de la presencia y de un positivismo de lo dado.
Lo mismo aplica para «no sabemos cómo venimos, ni cómo nos vamos, pero mientras estamos....», pues no es claro qué es el pretendido 'estar'. En efecto, la destrucción de ese pretendido 'estar' ha sido acometido rigurosamente en Sein und Zeit de Heidegger (muy de la mano de lo ya reconocido por Kierkegaard); 'estar' inaclarado que, precisamente, a causa de desconocer el movimiento de la experiencia fáctica de la vida (faktische Lebenserfahrung), se interpreta a partir de la ontología de la cosidad. Es decir, nihilismo flagrante, irreflexivo e irreconocido, pero tenido por los alcances culturales más avanzados del decurso del espíritu.
Hay que recordar lo dicho por Sloterdijk en El Hombre Operable: la errancia histórica... Y si no, argumentar contra ella.
Pero esperemos que lleguen los demás, a ver qué tienen que decir...
no tiene que ver directamente con el texto, pero...
Ciertamente el «esto es, pues, lo que tenemos», no pretendo que haga referencia a un positivismo de lo dado, sino mas bien a un materialismo dialéctico, en el cual prima lo material (lo dado, si se quiere) por sobre la existencia de sustancias o cosas de ese tipo; en este sentido es desde ahi (lo dado)que se construye.
El "Estar" como yo lo entiendo es, desde el empirismo materialista (como momento epistemologico, donde el saber es por medio de los sentidos -que captan lo material- la fuente del saber; "Berkeley, D.Hume"). Sin caer en lo contemplativo, pues politicamente estariamos RE-jodidos desde luego.
Entiendo tambien "el movimiento de la experiencia fáctica de la vida" como ese momento de lo sensorial y de lo empirico del mundo (exterior-objetivo) que ciertamente es limitado en sus alcances pues solo capra la faceta externa de los fenomenos del mundo (que son lo dado), que son los mismos que los fenomenos de la vida.
Me inclinaria mas (desde la argumentacion de Kierkegaard) a entender que lo que hay es una incomprension de lo formal de la vida (lo que señala de premisas sin conclusion), no tanto de lo fáctico a lo cual si le corresponde una interpretacion desde la ontologia de la cosidad.
**Tengo dificultad en comprender el transito entre la incomprension del ESTAR hasta el Nihilismo flagrante, irreflexivo e irreconocido. Pero en el camino espero aclararme.
BRP
entrar en el campo de la "locura".
Desorganizar el cuerpo...
Y sobre el decir...quizás haya que poemar sobre el no decir. Dice Debret: "si quiero decir algo, lo digo y punto" y eso no es escribir.
Insisto que hay que esperar a los demás para que no se convierta esto en un diálogo unilateral con BRP.
Por el momento, una sentencia del Ocaso de los Idolos nietzscheano:
«Hemos eliminado el mundo verdadero: ¿Qué mundo ha quedado? ¿Acaso el aparente?... ¡No! ¡Al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado también el aparente!».
¿Materia en contra de substancias esenciales? Misma cosa. Metafísica.
Preferiría pensar la cosa misma (die Sache selbst) que, en el caso de esta entrada, preocupaba a Kierkegaard. Y que la discusión caiga por su propio peso. Es decir, no mentar teoría alguna.
Así como dice Laura: quizá sea mejor 'poemar'. Me parece mucho más auténtico que repetir doctrinas aprendidas.
Se me ocurre una tontería: si todos cantan la misma canción todos estarían alienados. Si todos están alienados nadie hay aliendado. ¿En un manicomio quién es el menos loco?
La marsellesa de Casablanca me pareció un golpe sublime... una canción que impele a nuevas canciones.
Los poetas son una clase demasiado selecta para ser comprendida por la mayoría y demasiado abundante hoy para hacer un mundo.
El poeta es el Jorge Manrique que muere en el asedio al castillo...
Dios del Universo
Bueno me parece que lo primero es diferenciar entre quien escribe libros que dan cuenta del mundo y los que pretenden ser autores y hablar de lo que no se puede, diciendo sin caer en el decir. De lo cual no se puede dar premisas pues la idea es no sacar conclusiones, y al dar conclusiones estoy diciendo, sugiriendo o insinuando.
La diferencia nuestro admirado Cohelo narra historias del mundo, que inician y terminan pero el mundo inicio pero no termina, las vidas de las personas si, el resto continúa. Y este es el problema de una gramática llena de reglas y leyes, que dificulta hablar sin decir o sugerir nada. Pues hay que decirlo con lo estático de la grmática, cuando el mundo es dinámico. Situación de la que el nihilismo no escapa pues constantemente enuncia un más allá negro, pesimista o la gloria eterna luego de este valle de lágrimas, pero quien quiere lo eterno de lo que apenas se puede dar cuenta que es no morir. De lo que no se deduce que sea vida. Y de estos enunciados no se puede decir, pues según Wittgenstein, están fuera de los límites del mundo.
Ahora bien Bernardo plantea que buscamos huir de la nada, pero eso es imposible pues es lo que somos. Y si no me creen cierren sus ojos en un lugar silencioso y descubrirán que dentro de nosotros no hay nada, todo lo llenamos con cosas externas, talvez me equivoque y sea que lo que tenemos dentro, no lo podemos decir, llevarlo con esa limitada gramática a la expresión, o descripción para que los demás entiendan.
Por otro lado no tenemos la razón alterada por ninguna enfermedad o pasión, ni decimos disparates, así que no deliramos, y si alguien quiere hacer filosofía del delirio, por el momento los dejo con la idea que la nada es la base de todo y si no, que lo diga Dios que fue la materia prima con la que hizo el Universo.
Espero ver algo más para completar este comentario el lunes en la noche, espernado no haber dicho nada ni haber concluido.
Juan Vargas
Si la problematica esta en el decir a manera de fijar,pareciera entonces que estamos ante un circulo del cual no podemos escapar, el simple posicionamiento en el mundo trae ya de antemano una doctrina, consiente o no, pero como se mencionaba antes, tal vez, como se mencionaba anteriormente lo unico que se podria verse como una "posible salida" es un pensamiento que dirija hacia el pensamiento mismo.
Despues me referire a este pensamiento que dirige hacia el acto del pensamiento mismo
Raúl Yaeger Olmedo
hey me enrrede un poco con la redaccion, perdon ahi, espero que se entienda.
Igual despues explico mejor mi comentario
Raul Y.O
*enrede
«El simple posicionamiento en el mundo trae ya de antemano una doctrina, consciente o no».
En tal caso, Raúl, lo que habría que explicar es cómo es posible ese apriorismo de lo doctrinal. La doctrina es un conjunto de tesis que se sostienen. ¿En qué sentido el sólo estar en el mundo significa ya compartir una doctrina?
Por otro lado, Juan, no creo que sugerir sea de suyo sacar conclusiones.
'Sugerir' significaría 'indicar', pero hacia otro lado que no es el texto mismo. Si el texto causa que el lector se remita a él como doctrina para ser repetida, ¿no habremos caído en el ejercicio ficcional de crear una distancia objetivante, como en la denuncia nietzscheana en El Nacimiento de la Tragedia?
El dilema de la escritura se convierte en problema por el sentido mismo. La dificultad que recalca Kieekegaard se encuentra no en que el lenguaje sea nihilismo por definicion, sino que cada una de las premisas, nunca tendran una verdadera respuesta porque trabajan sobre un fondo vacio. Nuestras conclusiones solo serian justificaciones para calmar nuestra falta de comprension sobre la vida y el sentido de la vida y de nosotros mismos. Ya bien lo demostraba el danes cuando en uno de sus pasajes mas famosos donde mencionaba "la angustia de abraham" se mencionaba todo un debate en entre la fe y el sentido. Ninguna premisa sobre el ser humano podrìa ser cierta porque poseemos una incomprension (por lo menos teorica) de lo que es el ser humano. Vivimos dentro del sentido pero no sabemos dar cuenta de el. La pregunta seria: para que queremos dar cuenta de el? Si el conocimiento teoretico se nos muestra tan solo como un calmante con un tranquilizante, como podriamos tener alguna verdadera conclusion. Quiza por lo que Kieekegaard abogue sea por vivir tragico al que tanto apunta Nietzsche. En relacion al primer vivir desde la desesperacion, o el comentario de Bernado, no relaciono como dedujo del texto un supuesto anti-humanismo de Kieekegaard. Que no se abogue por un humanismo tradicional y caduco, no significa que se apueste por lo contrario. Sin defender ninguna postura sobre el ser humano (puesto que no la encuentro en el texto) podrìa decir que lo importante se enfocaria en una existencia (aunque esta no es la mejor palabra)que de fielmente de esta como existencia. La premisas deben ser comprendidas desde la finitud y la temporalidad (aunque hay que recordar que para el danes el ser humano vive en un constante desequilibrio entre su aspecto finito e infinito, de esta forma Bernardo cae en la trampa del "autor" puesto que afirma desde postulados logicos y desde ahi analiza a Kieekegaard como si fuera un libro de Irwing Copi... Ademas cae en una especie de resignacion metafisica al decir algo asi como "esto es lo que tenemos" (muy extraña en relacion al pensamiento marxista de Bernardo), en relacion a lo que tenemos es esto: nada, una nada que es todo.
Jonathan Piedra
Haciendo una lectura de los comentarios de los compañeros y las correcciones del profesor, me parece que al inicio de la discusión no se cayó directamente sobre la posición de Kierkegaard, o de lo que pretendía decir.
Recuerdo que a Kierkegaard se le estudia como el padre del exitencialismo. Inspirandome en una de sus obras, El tratado de la desesperación", acoto el hecho del sentido de la vida, al hablar de las premisas de la vida, sin llegar a ninguna conclusión, es querer buscar un sentido para vivir, como dirá Frankl decadas después, la voluntad del sentido. La busqueda de una respuesta al problema antroplógico del ser humano, esta sin responder, esto debido a quienes han hecho de la filosofía una fuente de aguas oscuras y turbias, que han provocado una desestimación por lo verdadero o por el auténtico conocimiento de las cosas. El problema epistemológico en que nos encontramos es una suerte de "ruleta rusa", en la cual no sabemos con certeza lo que va a suceder.
La postmodernidad se caracteriza, a mi parecer, por una mentalidad derrotista, pesimista, aunque son conviencentes, y realmente comparto algunos puntos como la aniquilación del ser humano; se necesita hacer una lectura, si me permiten la palabra los filósofos, objetiva de la realidad que al parecer nos dirigimos a un encuentro con nuestra realidad más profunda, la aniquilación de nuestro ser, a la NADA.
Contradictoriamente, de la lectura que he realizado de Kierkegaard, dudaría el catalogarlo dentro del nihilismo, puedo estar equivocado y deba profundizar más. La intención de Kierkegaard es la de poner denuevo sobre la mesa de los filósofos la importancia de la existencia, o lo que signifique existir fuera del simple pensar, como lo señalaba Descartes, cogito ergo sum. La existencia es lo único que poseemos, y si nos negamos a existir, asumimos nuestra nada.
En desacuerdo con Juan, al estar solos y cerrar nuestros ojos en medio de la nada... no vemos nuestra nada, la ven sólo aquellos que no quieren introyectarse. Al asumir nuestra soledad, descubrimos el universo infinito de posibilidades que hay en nosotros mismos. Siguiendo la línea kierkegaardiana, tenemos la posibilida de encontrarnos con la "Posibilidad Pura", que algunos llaman Dios.
Nietzsche, ciertamente señala la muerte de Dios, pero esa relación directa con Kierkergaard hay que señalar que éste abre la posibilidad y la necesidad de encontrarme, a través de un salto cualitativo, con lo eterno y trascedente que hay dentro de mi.
El ser humano tiene algo de eterno, el alma. Si lo negamos caemos en la desesperación de la nada, en la angustia de la aniquilación del ser, de mi ser ante la muerte.
Con respecto a lo que señalan otros compañeros, parecería que estamos regresando al nivel del pensamiento de los sofistas, especialmente en Gorgias:
1. Nada existe.
3. Si algo existe, no lo puedo conocer.
3. Si lo conozco, no lo puedo comunicar.
El lenguaje es convencional y no necesariamente señala a las cosas o la esencia de las cosas, siguiendo un línea tomista.
La trampa de caer en el escepticismo más pleno, nos hacercaría más a nuestra propio engaño, de creer que somos simplemente NADA y vacío...
No sé quién ha señalado que Kierkegaard sea un nihilista. Lo afirmado, al menos en mi caso, fue que Kierkegaard es consciente de la nihilidad profunda de la vida. Pero el nihilismo significa concebir, contrariamente, que la vida es nada. O que no hay ningún problema con la vida; que partir de premisas seguras, en una suerte de pathos cartesiano, es equivalente con consumar una vida. Kierkegaard es plenamente consciente - así parece desprenderse del texto citado supra - de la finitud de la existencia.
No creo que, a partir de lo antedicho, haya lugar para hablar de Kierkegaard como quien predica la eternidad del alma y quien llama a los hombres a la calma. ¿Quién más atribulado que él? ¿Quién más consciente de la impropiedad de la existencia que él?
Llamar a la calma es no entender la vida y quizá también no entender la vida cristiana, si uno recuerda aquéllo de "velar y estar despiertos".
"Alma" no es ni siquiera una idea cristiana (surge del influjo de la filosofía griega) y nada tiene que ver la eternidad del alma con lo argumentado por Kierkegaard.
En cuanto a lo que dice Jonathan, que Bernardo se defienda, jeje...
Ahora sí pude escribir. Gracias a Dios... jeje. Jethro, en lo referente a lo de la doctrina, debe ser por una necesidad extraña... no sé, de dónde surge, está como en nuestra forma de pensar, en nuestro interior (sin decir o definir alma, pero señalándola)Necesitamos, o nos han hecho sentir que necesitamos siempre de una explicación racional que nos de seguridad... la sensación de no saber, de no sentir y hasta de no poder decir nos saca de las cuatro paredes en las que siempre queremos estar... creo que es una necesidad de estar por encima de todo, aunque suene extraño hasta de la nada, o sea hasta de nuestro ser (no digo que seamos nada, sino que estamos como sobre la nada)... no pretendo definir nada, porque con este desmadre del lenguaje quisiera utilizar otro medio, pero ni modo (tampoco me confundan, que no llegue un "tufillo" medio extraño por aquí [véanse bien las ""]). Estamos sobre no sé qué (y lo feo es que en lo interior queremos seguir sobre ese u otro no sé qué) y vean, estamos comunicandonos sobre un lenguaje máquina (binario), que se reduce a unos y ceros correctamente codificados y decodificados... dependemos del lenguaje, queramos o no. Y en programación aunque no se quiera hasta donde yo sé, se deben definir variables y constantes para que estas máquinas, que nos evitan ir a la tediosa clase a escuchar al "magister", interpreten y no se enreden en la consecución de tal o cual tarea, según al programador se le haya pegado en gana... el lenguaje máquina es una copia autómata de lo que realizamos dinámicamente ustedes y yo cuando hablamos... si puedo ahora escribo más...
"La vida de un hombre tal sigue hasta que adviene la muerte y pone un final a la vida, pero sin traer con ella un fin en el sentido de una conclusión." La expresión de Kierkegaar me lleva a pensar en otra de San Agustín, "Nos hicistes,Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti"
El hombre no fue hecho por el azar, ni está solo para un momento fugaz y más allá. Dios es la causa eficiente, pues de Él venimos con un propísito que debemos ir descubriendo y redescubriendo, y la causa final, pues no tiene sentido la existencia únicamente para la muerte, por eso San Pablo enseñaba "Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe, inutil nuestra predicación. Igualmente los cristianos seríamos las personas más desdichadas"
La muerte si se presentará a cada persona, no sabemos ni como ni cuando, pero quizá eso no sea lo más importante, pues es parte de nuestra realidad como seres vivos. Hay un ciclo en la vida de cada ente tangible. La muerte es un "mal" necesario si queda mejor expresarlo.
En cuanto a que no trae ninguna conclusión, creo que en el diario vivir a partir de la búsqueda del bien y el evitar el mal, ve haciendo de cada persona la religación hacia el Ser Supremo que como expresan en algún momento Descartes y Kant "el hombre aspira a lo superior, a lo perfecto, a la infalibilidad, etc., pues si careciendo de todo ello aspira a tan dignas dimensiones es por que necesariamente se le impone la existencia de ese Ser que en sí tenga todas esas perfecciones". En otro momento T. de Chardin, lo expresará como el Punto Omega, al cual se llega mediante una Cristósfera que se ha incertado en la noosfera del ser humano.
Siento que la frase señalada desde la perspectiva postmoderna es lo que hasta ahora he venido entendiendo del seminario, que el lenguaje post-moderno no es más que la simple oposición de todo sin llegar o responder a otras cosas. Así prefiero entrar en la apuesta que hace Blas Pascal "Vivir como si Dios existiera"
Yubi Bonilla
"No, a pesar del hecho de que el hombre escribe, no será esencialmente un autor; será capaz de escribir la primera parte de su obra, pero no de plasmar la segunda, o (para evadir cualquier malentendido) podrá escribir la primera parte y también la segunda, pero no será capaz de escribir la tercera parte de su obra: no podrá escribir la última
parte." (Kierkegaard)
Demtro de los postulados que señala Kant dice que "el hombre se hace ahciéndose", lo que entiendo de sicha visión de hombre es que uno no deja de construirse, está en un proceso contínuo de hacerse. Si para Kierkegaard, el elnguaje es un medio del cual dificulta la realización de la persona -desde lo que entiendo de Kant- entonces la situación queda en perspectiva de un conflicto reduccionista que tiene el filósofo, quizá por su personalidad o su viviencia dentro de una esfera religiosa de mucha limitación o rigurosidad, que no le permite sentirse libre o realizarse dentro de un constexto particular.
Yubi Bonilla
uff no alcanzo a leerlo todo... me salto muchas interpretaciones, aclaro una cosa:
"La trampa de caer en el escepticismo más pleno, nos acercaría más a nuestra propio engaño, de creer que somos simplemente NADA y vacío..."
A grosso modo el escepticismo no dice que somos nada y vacío, sino que así como unos dicen que somos substancia y otros, que somos nada, se opta por SUSPENDER EL JUICIO; es decir no afirmar ni negar nada.
Yo he dicho que soy una negatividad vacía, pero con esto no he de implicar que seamos nada, eso no lo puedo saber; en cambio, sí quiere decir que me defino por negación de lo que la tradición, entre ellos Santo Tomás, defienden dogmáticamente como substancia y accidente. ¿Acaso lo único que tenemos es Aristóteles?
De esta forma la substancia "persona" (palabra que me parece de muy dudosa reputación) o "humano" escribe por accidente y es por accidente autor. Sin embargo, quién dice que no somos por accidente humanos y nuestra substancia radica en producir la misma substancia.
El escéptico es quien lleva una vida sin creencias, por lo tanto creer que somos nada es nihilismo y no escepticismo. Ahora bien, pueden confundirse por aquella indiferencia que se predica de ambos; mas, en el caso de los escépticos esta indiferencia es dirigida contra las creencias y contra los dogmáticos.
En cuanto al autoría me parece que, como aclaré en alguna entrada, se es autor mientras se produce la obra; de la misma manera cuando preguntamos se va delimitando una respuesta (por ejemplo, si cuestiono qué es eso, estoy diciendo que aquello primariamente es algo, un sujeto al cual puedo añadir predicados), son como dos caras del mismo proceso.
El autor es una ficción que comienza con la creencia necesaria de que sigo siendo yo el padre o la madre de lo que he escrito. Una creencia que se enlaza con la necesidad de tener una identidad; mas ¿qué pasa cuando la máquina, al modo de la "Colonia Penitenciaria" de Kafka, falla?
¿Qué sucede cuando las leyes inscritas sobre los cuerpos no pueden ser descifradas?
¿Por qué si supuestamente Dios existe tenemos que CREER en él?
Sólo se cree en lo que no es, entre esas cosas el sentido de la vida no es más que un bello cuento para dormir tranquilos. Aunque mi madre para dormir me contaba historias de hormiguitas devoradas por un gran oso.
"In the hanging garden"
rosario
En este escrito, Sören Kierkegaard (1813-1855) plantea una realidad, lo más cercano que tenemos, es la vida, la existencia. Heidegger refiriéndose al Dasein nos dirá que es para sí mismo ónticamente cercanísimo pero ontológicamente lejanísimo, sin embargo preontológicamente no extraño. ¿Que sabemos de la existencia?, que estamos aquí, que hemos sido puestos en este lugar, con una constante aperturidad.
Kierkegaard expresa que con lo único que contamos son con premisas pero no llegamos a conclusiones satisfactorias. La lógica estoica plantea la necesidad que luego de una serie de premisas ha de venir, consecuentemente, su correspondiente conclusión, sea apofática o catafática pero de no llegar a ninguna conclusión entonces, ¿no habría lógica?, en este sentido, ¿propondrá Kierkegaard que la vida no es lógica? En esta distinción entre vida y el ser de la vida propone la distinción semántica entre autor, desde lo académico, a ser autor.
En los ambientes académicos, comúnmente se considera que el tener sendas capacidades intelectuales, fruto no sólo de una razón aventajada sino de una idónea formación académica, ha de plasmarse a través de una verborragia o de muchos escritos, partiendo éstos muchas veces de una doctrina aprendida. Un sabio se forma en la reconciliación con la soledad, en el estar vuelto hacia sí, como señalaría Heidegger con respecto al Dasein, ¿será por ello que Kierkegaard rompió su compromiso matrimonial con Regine Olsen?.
Cuando escribimos dejamos de ser autor porque ya nos hemos salido de sí mismos y nos desconocemos lo que somos. Nuestra cultura es de la habladuría, creemos que debemos hablar mucho o escribir mucho para ser reconocidos en un ambiente intelectual por eso es que nos vemos inspirados a opinar sobre muchas cosas aún desconociendo las mismas, simplemente porque deseamos decir algo o porque queremos repetir lo que otros ya han dicho. Pareciera que ésta es la esclavitud del lenguaje.
¿Cómo ser originarios?, ¿Cómo constituirse en un verdadero autor sin tener que decir? Pareciera que es la cuestionante de Sören Kierkegaard. ¿Por qué escribiendo renunciamos a ser autor? ¿Será acaso porque ya hemos comenzado a hablar?.
Juan Gabriel Alfaro Molina.
No sé, Yubi, me parece que comparar la frase de Kierkegaard, que expresa desesperación, con la tranquilización agustiniana, es como analogar un círculo con el cuadrado.
Por otro parte, no estoy muy seguro de que el lenguaje funcione recursivamente, i.e., en cuanto programación, como parece estimarlo César.
Estoy más con Rosario en lo del bello sueño y creo que con ello también estaríamos más cercanos del sentir kierkegaardiano.
Pero por ahora me voy a dictar una lección.
Seguimos...
Ok voy de nuevo luego de algunos ejercicios en silencio que más tarde les relato
Con respecto al articulo creo que comente lo que podía ahora leyendo los aportes tengo algunas dudas y discrepancias que espero me aclaren pues para ignorantes estamos.
Alguien escribió “la vida también es el lenguaje” deduzco que todos los animales se comunican de alguna manera por lo que tienen vida ¿y las plantas? La vida inicio hace siglos sin lenguaje, la sociedad si es lenguaje. Y lamentablemente en mucho e doy a conocer por el lenguaje y no por mi vida, por lo tanto no creo que la vida sea lenguaje, a lo sumo es parte de los hombres.
Con las premisas y las conclusiones decimos cosas pero cual premisa me dice algo del mundo, me da características y generalidades, y si lógicamente son ciertas o correctas, en este sentido la lógica no es verdadera dentro del mundo; en el decir (si no me explico puedo extenderme mas en otro momento). De esto mismo se desprende el comentario del profesor sobre el “sugerir” si no saca conclusiones el sugerir es peor, pues delimita o recomienda aspectos a seguir. Caso del que usa la Biblia como libro de doctrina y estos textos claro esta que son de los que más dicen y conclusiones quieren dar.
Con respecto al desarrollo del espiritu de Bernardo para encontrar respuesta, si el ser humano se desprende cada vez más de su “humus” y se entrega a la tecnología en lo que yo considero involución que respuesta nos va a dar. Vuelvo al problema del decir, se estaría diciendo dando por acabado. Cuando de esta finalidad no se puede decir. Por más ejercicios de relajación no encontré en mi silencio más que nada. Pues pese a que Roberto sugiera que hay una posibilidad pura en el hombre, toda definición que se de, tiene como referente un afuera incluso si esa posibilidad la llamamos dios. De lo que tenemos o somos dentro no podemos decir nada. Y no se ocupen de la desesperación de la nada, ni de llenarla. No se puede esta llena de sí misma y de ella nada podemos decir.
Por otro lado estamos bien parados en este mundo, en sus estructuras que nos dan cuenta de el, no es una suerte de ruleta rusa, donde si sabemos que va a pasar lo que no sabemos es a quien; por lo que paso a pensar que el ejemplo lo podemos adaptar a que podemos dar cuenta del mundo, inclusive en contra de Wittgenstein, dar cuenta de lo que esta fuera, (sin llegar a decir que es) pero no podemos dar cuenta de nosotros los hombres, que evoluciona o involuciona a otra cosa, pues no puede ir a lo que es, pues no lo sabe, ¿o no lo puede decir? Tampoco decir que es el mundo o el ser pues el referente somos nosotros y creo que no somos el mundo. Pese a que por el 84 los gringos cantaron “We are the World”
Juan Vargas Fonseca
Juan Gabriel utiliza toda una terminologia heideggeriana relacionandola con Kieekegard, tal pareciera que esta hablando mas sobre la primera parte de Ser y Tiempo que del texto del danes.
Esta situacion me lleva a pensar que Kieerkegaard es mas heideggeriano de lo que el suponia. Con relacion al texto interpreta una distincion entre los academicos y los pensadores (me recordo a Leopoldo Zea). No creo que el textito "hable" sobre algo asi, la cuestion se centra mas bien el nihilismo gramatico y como este nos demarca nuestro pensamiento y la realidad misma. El asunto es darnos cuenta de que somos nihilistas. Tampoco apoyo lo relacionado con la verborrea y la repeticion, si bien lo que dice es cierto, no veo de que parte del texto del danes lo dedujo. Por otro lado la dificultad del autor no se da en el hablar fonador, porque si asi fuese simplemente lo mejor seria callarnos "por los siglos de los siglos"... En todo caso, Gabriel no esta cayendo en lo que el mismo critica?...... Oh cristianos nihilistas (diria Nietzsche)
Asimismo, estoy en desacuerdo con lo planteado por Yubi. Todo su comentario es una gran premisa sin conclusion de las que habla Kieekegard. Todo su texto es un tranquilzante dogmatico. Si no entendi mal en el segundo comentario de Yubi, este asocia el constante "temor y temblor" (de Kierkegaard????, aunque me parece que el hachazo hacia otros lados..) del filosofo por problemas personales y por una falta de capacidad religiosa??????
A pesar de su marcada opcion religiosa, parece considerar a los seres humanos como cualquier otro "ente" dentro de los otros tantos entes, y cito: "La muerte si se presentará a cada persona, no sabemos ni como ni cuando, pero quizá eso no sea lo más importante, pues es parte de nuestra realidad como seres vivos. Hay un ciclo en la vida de cada ente tangible". Segun esto la muerte tambien es una necesidad de las mesas, puesto que estas tambien son entes tangibles.
El amable Yubi se dedica a hablar mas de dios que de el problema de fondo. La propuesta de Yubi es simple: dios es lo mayor, lo perfecto, lo maximo, el punto omega, la causa eficiente. Nosotros los mortales somos por oposicion todo lo opuesto y hasta lo recalca al decir que "hombre carece de todo esto". Que expresion nihilista mas perfecta!!!! Acaso hace falta decir algo màs??? Solo lo dios lo sabrà.......
Este comentario es contra Amalia (es que no debaten y asi no es divertido)
El problema del autor no esta en su autoria.... Y no solo creemos lo que no es. De hecho que creer lo que no es, implica que hay un es, todavia desconocido....
Para ser honesto no entendi que quisiste decir con "negatividad vacia", aunque queda claro que un definicion por negacion como bien lo declaras al final. es decir no puedes ser "negacion vacio" y "negacion llena (o algo asi). Esto no te suena como un principio formulado por un famoso Estaragita???????
Puña Juan mas Charlatán... jaja. Bueno lo de mundo, vida y lenguaje, lo desarrolla el Tractatus, y yo me adhiero a esa doctrina, que ciertamente confunde en un principio pero que luego se torna esclarecedora.
Ahora me defiendo:
Ciertamente creo q las premisas se trabajan sobre un fondo vació, de ahí que señalo yo, el error de las premisas, en mi primera intervención. También en el sentido de que no puede haber premisas sobre el SH pues a este no se le conoce.... creo que tiene razón el Tractatus.
Al Anti-humanismo que me refiero cuando digo "Uno podría rastrear vestigios de anti-humanismo en Kierkegaard, cuando enuncia, que el ser humano tiene premisas pero que nunca alcanza conclusiones..." es en el sentido de que los humanistas proclaman la libertad (espero que la introducción de este termino, no convierta esto en un berenjenal) de la persona humana, defendiendo el derecho de los individuos a desarrollar sin obstáculos su "autentica naturaleza" (desde la FdE, el desarrollo del espíritu absoluto); y decir que se trazan premisas sin arribar a conclusiones, es establecer un obstáculo para el desarrollo de esa "autentica naturaleza" (que vista dialécticamente, debería superar, y es a lo que yo apuesto); además presentar este obstáculo (sin cuestionarse por la correcta elaboración de las premisas -cosa que yo apunte-) es caer en una posición subjetiva, en el tanto que subyace una intención de desconocer las leyes objetivas de la historia ; q "culmina" con el desarrollo del espíritu.
Jonathan habla de que “Qué no se abogue por un humanismo tradicional y caduco -no se a cual se refiere.-, no significa que se apueste por lo contrario”, entonces, ¿cuál es ese humanismo vivo, energizante y dinámico? El humanismo socialista?. Ahora, no creo caer en la trampa del “autor“ Kierkegaard, pues me parece que en la premisa subyace una trampa (la que señale en clase, de suponer algo distinto y correcto respecto de la historia) y no acepto de entrada tales premisas, que concluyen que los autores cuando comienzan a escribir, no concluyen nada.... OJO!
Ciertamente yo Afirmo desde postulados lógicos, teoréticos y doctrinarios si se quiere, pues es LO QUE HAY. Con que otra cosa vamos a hablar? podemos señala como dice Heidegger, pero no decir, y a mi me interesa en este particular decir, y no señalar pensamientos; sin caer en lo que Jonathan cree, una resignación metafísica, a los sumo, en una resignación materialista vulgar, pero nunca metafísica. En este sentido creo que Roberto y Cesar (los curas) están de acuerdo con migo, pues el primero señala que “El lenguaje es convencional y no necesariamente señala a las cosas o la esencia de las cosas” lo cual comparto y el segundo “pendemos del lenguaje quiérase o no”, sin embargo mantengo la FE, de que en el desarrollo de la cultura, de las fuerzas productivas, o del espíritu si se quiere, estas consideraciones, estos obstáculos, serán superados gradualmente.... Alguien podría decir que es lo menos filosófico, quedarse a esperar que algo pase, y afirmar (acriticamente -como no es el caso ahora-) el dato positivo, la gramática, los modos productivos, etc. A modo de Símil: Yo albergo la esperanza del “advenimiento” del socialismo, mas sin embargo por el momento tenemos al capitalismo, (con premisas falsas, anti-humanismo, etc...) CONSTRUYAMOS DESDE AHÍ, desde lo que tenemos; deconstruyamos la gramática, y lo que haga falta, hacer eso es un excelente ejercicio de una parte de la metodología marxista :-)
BRP
Bueno, Jonathan me ha invitado a debatir, aunque esto se parece más a una aclaración de mal entendidos que a un debate.
NO, no me suena. Se me ocurrió hace algunos días lo de la "negatividad vacía"; lo explico:
Negatividad, porque me parece que aludo a mí misma a través de negaciones (no soy esto, no soy lo otro); vacía porque puede pensarse que tras la negatividad hay algo, que esconde algo así como una substancia. Es decir, puede estar llena... De lo que trata es que tras el escenario de las apariencias puede no haber nada. Y sí puedo ser negatividad vacía y llena a la vez, y en un mismo sentido. Pero como no lo puedo saber suspendo el juicio, es decir hago el gesto de encogerme de hombros. Que los demás especulen.
En cuanto a creer en lo que no es, si tuvieras una zanahoria ante tus ojos ¿creerías en ella? Me inclino a pensar que no, simplemente dirías: la veo. Dejando fuera lo espejismos y cosas extrañas, lo que se presenta a nuestros sentidos no requiere creencias para decir que es.
Y si el problema del autor no es la autoría ¿qué es? Pues yo por autoría entiendo la facultad de ser autor. Y lo que quise decir al manifestar que la obra no nos pertenece, es que la identidad del autor es una ficción necesaria.
La verdad, yo tampoco entiendo su redacción, así que puede ser que todo esto sea en vano.
Cualquier reclamo o sugerencia dirigirse a "the hanging garden", el (no) paraíso de las contradicciones.
r.
He estado buscando ese paraiso del que habla Amalia, pero parece que esta reservado solo para un tipo muy exotico de plantas.
Asi que no me queda mas que referirme aqui. En realidad si solamente son problemas de comprension vamos por buen camino, porque eso es mas facil del solventar.
En realidad en como te definis o no, no es un asunto debatible, sino la expresion negatividad vacia, al decir que si puedes ser vacia y llena, pero luego que no lo puedes saber.... No te suena un poco extraño????? y no estoy abogando por un logismo o algo asi, pero mejor no entrar turbios y vacios detalles.
El asunto de la zahohoria me parece que no tiene ninguna cabida en la "supuesta aclaracion", ya que se apoya en un empirismo vulgar, que por demas es sumamente ingenuo. y obviamente lo que se presenta a nuestros sentidos necesita creencias: la creencia de que lo que vemos, oimos etc, es cierto. Pero no por esto debemos caer un sensualismo extremo (sensualismo, no se si esa palabra es la mejor)....
Me parece que el problema del autor, no es la autoria. El texto del danes lo deja sumamente claro, el problema sigue siendo el lenguaje nihilista. La autoria, es decir, que alguien produjo algo, no es lo mismo que ser autor, porque ud confunde la produccion y el reconocimiento, con el sentido mismo del decir, situaciones que son radicalmente diferentes.
Por cierto, la obra no nos pertenece, dijiste. A quien no le pertence???? me parece que por ahi subyace un subjetivismo estetico. mmmmm....
Voy a seguir buscando ese jardin... Aunque hay que ver las flores primero....
Vaya vaya, se puso animada la cosa. Hay que esperar a ver las réplicas de los interpelados. Es este caso, a Yubi, a quien Jonathan ataca inmisericordemente al acusarlo de nihilista. Pero recuerden, una acusación de nihilismo es, a su vez, nihilista. De nuevo me parece curiosa la comunidad de Bernardo con los curas, otros interpelados que deberán defenderse (como que el programa de tele del sacerdote aquel sirve de algo).
Pero siempre me ha parecido curiosa, como creo haberles dicho ya en torno a un café, la comunidad entre marxistas y cristianos.
En cuanto al minidebate Jonathan-Amalia, nada más señalo que Merleau-Ponty hablaba, precisamente, de "fe perceptiva".
Volveré mañana, que me voy a un concierto de jazz, yuuujuuuu !!!
uff voy por partes... Tratando de no caer en un diálogo unilateral.
Tratándose del jardín refiero a una canción de The Cure. Se puede entrar, pero es muy difícil salir.
Si las plantas que hay ahí son o no exóticas, no lo sé.
No me suena extraño decir que no lo puedo saber, el vacío quiere decir que puede ser cualquier cosa, incluso nada. La cuestión es que no tengo noticia de mí (utilizo la primera persona para ejemplificar). Sí, me suena extraño, pero normalmente me suena todo extraño.
No sé si confundo, tal vez escribo vagamente, pero nunca quise referirme al reconocimiento; sí quizá a la producción que alude en cierto modo a la incapacidad de dar cuenta de lo dicho y con ello concluirlo. El sentido del lenguaje es una producción, posterior al lenguaje mismo. Se crea continuidad haciendo indignificantes las diferencias. Opera de la misma forma que la identidad (personal).
En cuanto al empirismo vulgar, no pienso que quepa reducirlo. Puedo dudar incluso de los sentidos y de la existencia. La verdad me refería a dios; hay que distinguir entre creencia y existencia, lo mismo con el yo. Por eso la obra no nos pertenece, porque sólo sabemos de un sentimiento muy fuerte del yo, pero no de su existencia. Le pertenece sólo a quien está escribiendo, pero una vez escrito no le pertenece a nadie y a todos.
es parte del carrusel lingüístico y tiene que ver con la falta de conclusión. estamos en un lugar y luego en otro, no podemos concluir porque tendríamos que estar siempre en la misma posición o creer que tenemos historia, por ende, que somos los mismos en cada instante.
No tengo idea si se entiende, espero ser clara. El problema es que el lenguaje sólo se podría concluir si tuviera sentido, pero no lo tiene (para mí), es creador de un sentido perecedero, que acaba con la escritura.
Con respecto al comentario de Jonathan: Pues claro que estoy utilizando un lenguaje heideggeriano, como sabiamente lo has apuntado, porque he intentado hacer una comparación entre el pensador danés y el alemán, sobre algunos de los conceptos que propone en este texto que a mi criterio pueden ser equiparados con el pensamiento de Martín Heidegger, lo cual es un intento de establecer conexiones entre los pensadores que es normal en la filosofía. No es posible que Kierkeggard fuera heideggeriano, la lógica temporal no lo avalaría, sin embargo Heidegger, y el texto lo señala muy claro, en la quinta línea después de la cita de kierkeggard, por si quieres confrontarlo, muestra una misma preocupación con respecto al asunto del nihilismo gramático.
Con respecto a la distinción que hago entre académicos y pensadores, me he basado en el siguiente fragmento “Hasta el punto de que tal hombre tiene talento puede convertirse en un autor, tal como entienda tal labor. Pero tal concepción es una ilusión… él podrá tener talentos extraordinarios y haber sido educado de forma notable, pero no será un autor a pesar del hecho de que produce libros…” Aunque Leopoldo Zea lo ha señalado, estoy de acuerdo, Kierkegaard ya lo ha hecho entrever antes, pues aunque estoy de acuerdo contigo que el tema central es el del nihilismo gramática y por eso hago esa distinción, un académico es el que cae en el dogmatismo, el que le gusta vanagloriarse repitiendo conceptos o escribiendo textos de lo que otros han dicho, un pensador, por el contrario prefiere primero reflexionar y si no tiene nada nuevo que decir entonces mejor se silencia.
Has apuntado algo que pensé en aquél primer escrito pero no anoté, si he manifestado esto no podría decir ni escribir nada, pero todavía no estoy preparado para salirme de la habladuría, entonces mientras encuentro la respuesta he de seguir practicando los principios en que me han formado, hay que hablar, hablar, hablar….para ubicarse en la sociedad. Además todo esto que he escrito pues no tiene sentido pero tenía ganas de escribir, y que le voy a hacer. Es uno de mis defectos dogmáticos.
Con respecto a lo de la verborrea y la repetición de conceptos te diré de donde lo he tomado, si bien es cierto no de la cita de “autoridad y revelación” pero si del comentario posterior a ella, concretamente de la siguiente frase, refiriéndose al apotegma nietzscheano, continúa “podría de esta forma hallar una similitud en la demanda wittgensteiniana de que hay que callar acerca de lo que no se puede hablar” por lo cual no es algo que lo he extrapolado sino que he sido fiel al texto, que es también parte de mi ser dogmático por si lo pensaste, ya lo sé. No se si comprendí mal o era que sólo había que comentar la cita textual porque si es así que alguien me lo aclare, aunque sea con la misma habladuría de la que estamos siendo esclavos. Ya me voy, tengo que seguir fomentando mi dogmatismo, leeré más libros de filosofía. Hasta pronto amigos.
Juan Gabriel Alfaro.
¿Qué es mejor callar o decir? Porque no se puede decir callando… pienso que siempre lo hacemos o por lo menos hemos pasado por eso, por la experiencia sin sabor de no poder decir lo que pensamos por ejemplo ante el fenómeno de la vida misma. Seguimos neciamente intentándolo, pero a fin de cuentas caemos en un vació gramatical que nos deja anonados ante la idea certera pero en muchos sentidos vacía del silencio (vacía dentro de una concepción de una “gramática cotidiana”). ¿No es cierto que siempre terminamos en el silencio? El silencio resulta ser un aliado fiel, siempre espera pacientemente que lleguemos con preguntas banales para dejarnos llevar por su llamado cuasi-vital. ¿Cómo escapamos a lo que somos? Somos seres creadores de un lenguaje que nos coloca en la posición de creadores esclavizados por su creación. ¿Qué es lo que debemos hacer? Si bien es cierto, la estética nos enseña a comunicarnos de muchas y distintas formas, en muchos sentidos superiores, pero también de cierta forma muchas hacen uso del lenguaje, o necesitan de él para conformarse como obra (pienso en la relación entre el arte pictórico y el uso de palabras en obras contemporáneas, o por ejemplo la poesía), las cuales son extensiones de un tipo diferente de lenguaje pero que siempre podemos discutirlas a través de éste. ¿Dónde nos detenemos…? Quizás como Heidegger nos muestra, deconstruyendo la historia también se lo hace con el lenguaje, podemos utilizarlo pero al mismo tiempo sabemos que no podemos burlarnos de él, -imagen- saltamos en las palabras y en los sentidos como lo hace una rana saltando de un lirio a otro, salta en el lirio pero no se hunde con él…
Asimismo el silencio puede entenderse como una extensión de ese hablar- entendiéndolo como un no-hablar. Entonces ¿de verdad practicamos/sentimos/nos siente el silencio? En realidad no se que decir, siempre aparece ese ‘no se que decir’, porque viene inmerso de antemano en la lógica (si es que verdaderamente la tiene) del lenguaje. Fluctuamos de un lado a otro sin de verdad poder escaparnos, si nos quedamos en silencio ¿nuestra mente lo hace también? La cosa es compleja, sin mas, no se puede decir lo que no se puede decir, o si quiera lo que se piensa que se esta diciendo sin realidad querer hacerlo, o decir de otra forma que no sea lo mismo que siempre se ha dicho. El lenguaje se burla de su creador- en este momento soy prueba de ello, de esa constante burla vivencial del no poder salir-se de ese uso vació del lenguaje y del no lenguaje. A fin de cuentas, ¿puedo hacer uso del lenguaje o siempre me usa éste a mí? O para rematar, ¿se dan los dos siempre de forma simultánea?
En primer lugar al recurrir a San Agustín respecto a la situación de la vida y de la muerte, aún más respecto a una vida eterna, en donde habrá una salvación o condenación de ahí también la apuesta de Pascal, me parece que el Doctor Angellico San Tomás de Aquino, expone sobre la Resurrección (ciertamente una acto de fe)en donde antes señala que el la persona humana fue creada (afirmando un principio) para una eternidad, pero al morir la persona el alma no muere, no sufre la corrucción como el cuerpo, sim embargo necesita del cuerpo para ser, por eso habrá una resurrección de la carne en la Parusía para la vida eterna. El evangelista san Lucas recoge el discurso que le proponen los saduceos (quiene fuimos a Misa el domingo 19 lo tenemos más presente) sobre la mujer que se casó con los 7 hermanos, los saduceos no creyentes de la resurrección le pregunta a Jesús "En la resurrección, ¿de cuál de todos será esposa?" a lo que Jesús claramente responde "en el cielo ya no se necesitará de marido...". El evangelista Mateo lo recoge en otra forma en su capítulo 25 sobre la escatología. En el A.T. está la historia de la muerte de los 7 hijos y la madre de estos, en el libro de Los Macabeos, finalmente desde este la Biblia está la narración del pobre Lázaro y el rico Epulón que recoge el evangelista San Lucas.
Por otra parte recurdo la posición de los Pitógicos, quienes reconcen la prexistencia del alma y para quienes los hombres sabios en la otra vida serán felices mientras que los que no fueron sabios en la otra vida por consiguiente serán infelices. Sin la intención de desviarme cito la necesidad de los contrarios en la dialéctica de Heráclito, con el fin de ver un reconocimiento de lo bueno y lo malo en la realidad y consecuentemente en la existencia del ser humano, por tanto también dedes dichos discurso yo veo que una trascendencia o superación de esta vida y de la muerte, por eso hago una oposición entre la postura de Kierkegaard y San Agustín. Con esto espero haber sido más claro de lo que fuie en mi primera intervensión (evidentemente lo cristiano y católico no se cura).
En segundo lugar sobre la frase de Jonathan "fondo vacío", pues de alguna manera la fe es eso, un creer y un abandono, pero teniendo la certeza de que al final no hay un "vacío", me mueve a citar de San Francisco de Asís una de sus expresiones "Dios es no suficiente, por eso siempre exige todo. Creer en Dios es tirarse como a la nada pero teniendo la certeza de que al final hay Alguien". Mayor ejemplo al momento no pudo escoger, a saber la figura de Abraham (por algo tres religiones monoteista: judíos, cristianos y musulmanes, lo consideran el Padre en la fe). La agustia de un Padre (Abraham) a quien ama profundamente a su hijo y de frente a un amor mayor debe probar a quién ama más. La experiencia del amor es la renuncia a todo para ganarlo Todo, que fue finalmente lo que Dios vio en Abraham, de ahí que por no negarle en sacrificio a su hijo amado lo gana y gana el favor de Dios, por eso se vuelve el amigo de Dios, expresión que la encontramos de nuevo en Jesucristo con sus Apóstoles en la experiencia de la última cena y antes en la llamada oración sacerdotal (Jn 17). Que más decir con la experiencia de la Kénosis del Verbo, para quien la mayor renuncia se muestra en la cruz, y quien Dios lo elevó sobre todo (cfr el espistolario paulino).
En tercer lugar, siempre desde la lectura que me hace Jonathan que lo lleva a la conclusión de un nihilismo perfeto, bueno, creo que parto de los mismos postulados filosóficos de Descartes y Kant. Ambos llegan a la necesidad de la perfección en el ser humano, perfección que no se tiene pero se aspira.Descarte desde las ideas innatas, en particular de la segunda idea innata que es Dios (recordemos. Yo, Dios y el Mundo). Kant lo plantea en la su Crítica de la Razón Prática desde el imerativo categórico del Deber Ser. Entonces si yo (bueno mis expresiones) soy un perfecto nihilista (si no atenta contra la fe) los distinguidos y mencionados Descartes y Kant fueron antes que yo, si es que no mal concluyo.
Finalmente, mi posición primera del fragmento de Kierkegaard la mantengo, desde lo que sigo entendiendo en el marco de la visión postmoderna.
Yubi Bonilla
Amalia: Lo del sentido del lenguaje, en desarrollo posterior al lenguaje mismo, no se que tanto sea así, yo tendería a creer que se dan en un desarrollo paralelo, los mismo q la identidad (lo cual nos remite a un problema lógico matemático que no viene el caso)
Con lo referente a la a la Obra, estoy de acuerdo con Jonathan, que al parecer en ese "le pertenece al autor, y luego no le pertenece a nadie (a todos)", subyace un problema estético-epistemológico al cual habría que entrarle; la verdad no entiendo eso de la duda; la obra no existe, pero creemos en ella (desde el yo) según apunta Amalia. Yo partiría para estos efectos, de Berkeley, "ser es ser percibido" la obra existe (ES) en la medida en que es percibida, por el autor, o el publico (lector, en este caso)
Con lo del empirismo vulgar... Decís que no cabe reducirlo, sin embargo pensas en Descartes (dudar de los sentidos y de la existencia)
Además decir que una obra, por lista que este, nos pertenece a todo/as, es incurrir en una "falta política" pues eso nos remite a la democratización del arte y al sentido de pertenencia, lo cual acá puede ser un tema periférico, al cual mejor dejar “quedito”
En absoluto desacuerdo con Amalia en lo referente a la historia, las conclusiones y los lugares (posicionamiento). Suponer (o creer) que tenemos historia, NO es JAMÁS, que seamos los mismos en cada instante. Pero JAMÁS. Saberse histórico, (en la historia) es saberse dinámico, no somos los mismos en cada instante... Si quiere recurra a la vieja figura de que NO es posible bañarse en el mismo rió 2 veces.
Creo que la expectativa de Amalia, no se cumple, no es clara.
Yubi: no comparto su concepción del Alma, ésta es perfecta, no necesita del cuerpo para SER, como usted señala, y si nos apegamos a su argumentación, el Alma esta corrupta, pues ES, en un cuerpo, a su vez corrupto por estar en el mundo finito. Pero esta no es una discusión sobre FE Y RELIGIÓN, sino sobre DOGMATISMO, v.s NIHILISMO (me parece) ; en este sentido, tratemos (me incluyo) a apegarnos al texto problematizador.
BRP. (escribiendo durante el dia) jaja
Esta sumamente interesante la discusión, se ven las diferentes posturas e interpretaciones que se esta dando bajo un mismo texto, los temas discutidos, son al igual, ocntroversiales y con toda una carga ideológica.
Si bien es cierto la mayor parte de los filósofos son ateos, los habemos también creyentes, con un sentido de ver la vida diferente, la misma filosofía. Al parecer esto incomoda profundamente a quienes pasan afirmando su vida bajo la rotunda negación de Dios. Situación que todos aclararemos, aunque me acusen de nihilista, cuando fallezcamos irremediablemnete y nuestar existencia sea reducida a polvo.
Juan, tendríamos que señalar de locos y nihilistas a todas las costumbres orientales, especialmente el budismo o el hinduismo, quienes buscan a través de la meditación el encuentro con la divinidad y la liberación del karma. Entonces vamos a rebelarles que estan perdiendo miserablemenet el tiempo. Lo de de Posibilidad Pura, lo señala el mismo Kierkegaard en su el Tratado de la desesperación. En que consiste la desesperación, estar consciente de lo eterno que hay dentro del ser humano y no asumirlo, vivir sin remedio la desesperación.
Ante lo que mencione de la ruleta rusa, quiero decir que filosóficamene no tenemos una sola dimensión de pensamiento. Para muestra un botón con esta discusión... Ante la realidad globalizada, sabemos que nos estamos aniquilando los unos a los otros, como seres irracionales.
Ante lo que comente del nihilismo y el escepticismo, Amalia, me comprendio pero de forma parcializada. El hecho que explica Gorgias es un problema de fondo epistemológico, el conocimiento es incomunicable, nada existe, entnces ¿qué es lo que creemos conocer? Que diría Kant.
La nihilización de todo, es una relativización de nuestro propio dasein, que conocemos, que estamos aqui tirados, dando palos de ciego en el descubrimiento del ser, Aunque me falta estudiar mucho a Heidegger, si me acuerdo bien, el ser humano es el pastor del ser, pero no es el se, posee al ser en sí mismo.
Kierkegaard, habla dentro de la nihilización a través del lenguaje, pero ¿qué es el lebguaje en sí? es una mera formulación convencional, es como el contrato social, ¿yo no he firmado un contrato para vivir en sociedad?, y esto qué? el lenguaje enun inicio sólo servía para comunicar donde estaba la comida y como cultivarla, somos nosotros los homo sapiens sapiens quienes nos hemos metido en una discusión de nunca acabar. Los conceptos estan cargados de inconcientes que nos mueven a creer en algo. El lenguaje no es más que una barrera para nosotros mismos, lo interpretamos como queremos y quien nos asegura que lo que entendemos es lo correcto.
La nihilidad de la postmodernidad, es producto de la misma mediocridad humana, la falta de razón en una época que nos hemos esclavizado a la máquina, no hay ética, no hay nada más que estar sumergidos en el patética astio por la vida, por el pensar. Hemos caido en una problema antropológico que nos negamos a nosotros mismos, nuestra existencia.
Que cosas decimos, sólo una mediocridad, el querer ser superhombres, sin siquiera saber quienes somos, nuestro amigo Nietzsche que diría al respecto. Queremos ser señores pensando todavía como esclavos... que va a pasar.
Nos tragamos el cuentito completo del neoliberalismo y de sus posturas. Ahí encuentro un auténtico nihilismo, "pan y circo" como los romanos, para el pueblo. Entre más divididos más fáciles de dominar. Es aquí donde el lenguaje se vuelve nihilista.
Si vivimos con premisas, sin legar a las conclusiones, de ¿qué sirve la vida?.
Dice Kierkegaard "Porque aunque es de hecho escribiendo que uno se justifica como autor, también es escribiendo – muy extrañamente – que uno renuncia a tal pretensión."
Con esto entonces para que estamos escribiendo, si no somos más que nuestra propia NADA.
Con las clases que he recibido, creí comprender lo que significaba el nihilismo, pero al parecer el mismo nihilismo nos ha anulado en nuestra porpia existencia. Ya no entiendo lo que es... y la verdad, las premisas que utiliza son falaces. Y si seguimos el nihilismo, nosostros mismos somos falaces y absurdos.
Bueno, Yubi, pero usted se ha salido olímpicamente de la discusión y la ha trasladado a una disputa teológica. Eso no es lo que discutimos aquí. Cada uno puede tener una perspectiva propia, desde luego, pero ello no significa que se puede hablar de cualquier cosa.
La cuestión es seguir rigurosamente lo pensado por Kierkegaard: la vida del autor, transida de nihilidad nadeante, que complica la labor de la escritura.
La pregunta sigue siendo cómo se dice en la estela del nihilismo...
El comentario anterior lo dije yo, se me olvidó ponerle a autoría para que se gocen criticando...
Para el anónimo no identificado: el nihilismo no es la postura subjetiva de nadie ni la decisión de nadie, sino un acaecimiento historial.
«Si no hay premisas, ¿de qué sirve la vida», dice usted... Pero, ¿por qué viene a cuento aquí la utilidad de la vida? La vida no sirve para nada, si fuera el caso.
Ok, Roberto, pues la invectiva era para vos.
Qué risa: estamos como conectados al mismo tiempo... jeje
Deberíamos seguir esta conversación en torno a una cerveza. Lástima que estemos tan lejos... Amalia, incluso, en Santiado de Chile...
Comparto esa inquietud de ANONIMO (pues olvido poner el nombre -autor- posiblemente de modo deliberado, para no ser autor jaja) sobre la conveniencia de revisar las premisas del nihilismo al menos en lo expuesto por Kierkegaard, ejercicio que señale era necesario, desde mi primera intervacion... siempre con el animo dogamtico -y si se quiere poco filosofico- de buscar la comodidad de la estabilidad.
BRP
dicho y hecho roberto, hubo critica jaja.! BIRRA BIRRA... ponganle fecha!
BRP
Yo estaría de acuerdo con gary... el decir en la estela del nihilismo nos devuelve a un mundo "ya ido, presente y futuro" ya, el mundo del sentido y la posibilidad de que el lenguaje muestre o desoculte el sentido. El "mundo del sentido" ya es un mundo que "salta afuera" y está entramado de él, y la estela del nihilismo lo potencia en su posibilidad de desocultación, en tanto caída de entramados de sentido "medianos". Para este decir, el silencio ya es un decir, el autor, en la estela del nihilismo, está "poseído, condenado
y flotando" en ese entramado de sentido: Kierkegaard como "conciencia lúcida" de la subversión del mundo desmundanmizado -en la estela del nihilismo- por el mundo del sentido. Juan Manuel.
ufff me atacan por todos lados, Jeth, a este paso me voy a terminar emborrachando.
¿no se dan cuenta que cada vez que me critican invento algo nuevo para defenderme, que apuntan a un lugar, sin embargo, yo ya estoy en otro?
Ya olvidé lo que dije, así retomaré el último comentario de Bernardo, si no olvido su nombre (no es ofensa, me ocurre a menudo).
Antes una afirmación de Juan Vargas que me parece interesante: "Por otro lado no tenemos la razón alterada por ninguna enfermedad o pasión..."
Mi razón, por lo menos, hace caótico el mundo; lo desarma como un niño con un desatornillador ataca a sus juguetes nuevos.
No creo que se trate de una excepción.
En cuanto a la diversidad de críticas que llueven sobre lo que he dicho:
Lenguaje y sentido pueden ir paralelamente, si se considera que alguien escribe con aluna intención. Sin embargo, desde otro punto de vista, somos intérpretes, no creo en el análisis de textos. Estamos constantemente creando sentidos que adjudicamos al decir de otro. a eso refería con el comentario.
La identidad más claramente tiene sentido, pero la identidad, para mí, ya es una creación, necesaria y cotidiana, pero una creación.
Nunca dije que la obra no existiera, lo que no existe es la autoridad para decir que eso me pertenece, pues ya soy otra.
Cuando aludí a dudar de los sentidos y de la existencia, no pensaba en Descartes, puedo dudar aun más de mi pensamiento y de las categorías.
en cuanto a la historia no me refería a ser los mismos en cuanto a no sufrir cambios, sino a que hay un sujeto histórico. Un yo en el cual prima la permanencia, de lo contrario no podríamos hacer historia, o bien habrían miles de historias para cada instante de vida, lo cual me recuerda a la Biblioteca de Babel (Borges).
Entiendo, no me expresé bien. Ahora que reviso los comentarios...
es un poco tarde en Chile y mañana tengo prueba de Hegel.
Creo que no me entiendo ni con Jonathan ni con Bernardo. Todo lo que he dico apunta a un mismo blanco: la obra le pertenece a otro, a ese otro que era cuando la escribía. Y ésa ya no soy yo.
Amalia: Exitos en Chile.
Acuerdo con vos, lo de la identidad.
Correcto, dudar de mi pensamiento, de las categorías, de los sentidos y de la existencia es Descartes. lo dije en el sentido precisamente, de que no lo estabas pensando desde él, y que (según yo) deberías hacerlo.
Con respecto a la autoría de los textos, y de que el sujeto productor cambia y que no le pertenecen, puesto que cambio, a este respecto desde hace rato siento yo una molestia moral (moralista- si se quiere), de no adjudicarse lo producido, a cuenta de que el tiempo ha pasado y que ese (el que escribió) ya no soy yo. Me parece políticamente un poco irresponsable una salida de ese tipo (Como Mainor con el texto de los Mounstros-UNA-), aunque ciertamente el Mainor del 2002, no es el mismo del 2007, pero ese desligarse de su producción a cuenta de que el tiempo pasa, al menos a mi, no me termina de convencer. Ahora, no creo que Kierkegaard este pensando en esa “no-autoría” de que el tiempo ya paso, y que no soy dueño de mi obra. Insisto, hay que revisar las premisas de K. a partir, de las cuales concluye, que no se puede concluir.
BRP
Afirma Jethro: "el nihilismo no es la postura subjetiva de nadie ni la decisión de nadie, sino un acaecimiento historial".
Somos producto de nuestra historia, entonces nunca hemos sido algo, puesto que las premisas de la historia siempre han estado mal. Que decir entonces más, vivamos, comamos y cojamos... que mañana moriremos.
Por favor, si hemos caido en lo que estamos es por pura necedad y pedanteria de los filosofos, o acaso no nos hemos percatado que lso filosofos son quienes dominan la historia. El que controla en conocimiento y lo comunica exitosamente, domina y controla a las masas.
Se teoriza y se hace realidad, apelo a la historia de toda la humanidad. En que momento los pensaodres y pensadoreas, en el anonimato, han estado fuera de los cambios politicos-sociales, el caso del Renacimiento, la revolución industrial, la revolución francesa, la caida del muro de berlin... detras de todo subsiste un argumento o pensamiento filosofico.
Que nos hace creer que la filosofia es objetiva, es el sujeto quien hace, a raiz de todo un andamio de conocimientos previos recibidos, quien hace el pensamiento.
Afirmo, el pensamiento pesimista.nihilista de hoy, será pordcto de la historia, pero provocado por la visión popularizada de algunos pocos. Y sólo por eso no podría ver el nihilismo como un "acaecimiento historial".
Seriamos nihilistas desde siempre, y no hemos aceptado que lo somos. Entonces, ¿para que estamos aquí? ¿de que sirven los filósofos?... para pensar lo absurdo de la vida y las cosas más superfluas que el comun de los mortales no se cuestionan, y son felices.
Si así fuera, nunca hemos sido algo y siempre hemos sido nada, porque a los mejor quien sabe, porque casi siempre nunca. Que miserable vida es la del ser humano, que miseria el existir.
A fin de cuentas, el nihilismo se acaba en sí mismo, ergo, es absurdo discutir sobre el...
¿Cómo decir sin decir? Tal parece que es este el telón de fondo de la posibilidad del decir, pues si partimos desde la perspectiva que todo lo dicho, por el simple hecho de querer justificarlo se convierta en doctrina, la única manera de evitarlo, sería realizar planteamientos que no digan. Y aunque esto suene descabellado, el asunto es que da la sensación que, con los medios que contamos para comunicar, no es posible salir del círculo maldito del decir y que por tanto se nos entienda como dogmáticos o seguidores taciturnos de una corriente a la que damos nuestra adhesión. Sugiere lo anterior no que busquemos nuevos lenguajes, pues si simplemente fuera así, una vez instalados en éstos, irremediablemente nos volvería a suceder lo mismo y como Zenón, quedaríamos atrapados en laberínticas aporías de las que per se no podríamos escapar; es más, de hecho, al plantear el cuestionamiento de cómo decir sin caer en lo doctrinal, estamos ya en el “loop” de la interpretación, de ahí que se discuta y se alegue tanto, que se contradiga y se comente, pues el decir nos da herramientas de sobra para replantear, derrumbar y volver a construir pensamiento desde perspectivas particulares que, otra vez, de manera irremediable, estarán marcadas por otras ya dichas. De ahí que el ser autor plantee la complejidad y la acechanza de un pasado del que no podemos desmarcarnos, que nos sigue como sombra al mediodía y se encarga de permear nuestro pensamiento, a veces sin que lo queramos, o, sin que seamos incluso conscientes de ello. Por esto, dejando de lado el innegable hecho que para un autor su obra nunca esté acabada (lo contrario demandaría la destrucción del tiempo), es ésta –la obra- una especie de paradoja, pues el solo hecho de reclamar que lo que escribo (pinte, componga, esculpa, invente, etc.) es de mi pertenencia, queda objetado si soy consciente que todo lo que soy está conformado por lo que he vivido y más por lo que no, lo que he tenido y lo que no, lo que he leído y lo que no, lo que me he proveído y lo que no he podido, lo que he robado y lo que me han robado; pues es manifiesto que no somos islas, muy por el contrario, considero que no existe el ser humano en su pureza (no se me entienda como dogmático), y aunque alguien –o yo mismo incluso, objetara que si esto pudiera darse, existe la posibilidad que tal “ser humano puro” piense y se comporte de la misma manera de lo que ahora hemos conocido, que se comunique y diga de esa misma manera, con lo que volveríamos al inicio de este comentario y por lo tanto acabaríamos de nuevo aquí: otra vez la aporía del sabio estoico.
Roberto, si fuera tan simple como que no existimos... pero eso no está de fondo, sino el cómo existimos... entre otras cosas
Amalia alega una incomprension acerca de lo que ella quiere decir por parte mia y de Bernardo. Si bien yo no puede responder por Bernardo, yo me hago cargo de mis comentarios.
Ahora, de nuevo Amalia se escuda en un subjetivismo estetico, primero menciona que la identidad o el yo es una construccion necesaria y que es la que le da unidad a nuestros recuerdos memorias,creo que lo llama yo historico etc.
Posteriormente menciona que la obra me pertenece(al que la escribe) porque deje de ser el que fui ayer (o cuando lo escribi). Segun esto este "yo historico" no es responsable, de su historicidad ni de lo que realiza puesto que constantemente cambia, apesar de ser la unidad desde donde gira la identidad. Ademàs si dudamos de nuestros sentidos y de nuestra existencia (en relacion a lo que sea)desde donde fundamentamos un yo historico o simplemente un "Yo", la razòn nos lleva a fundamentar algo asi como el sujeto, porque segun vos la razon hace caotico al mundo y lo desarma de como un niño con un destornillador. Entonces?????
La postura de Amalia se basa en el devenir perpetuo (comparto esa posicion) pero no es coherente con esto y por el contrario utiliza demasiado a Apolo, diria yo. Al igual que vos, creo en la hermeutica y en la ficticidad de la identidad, sin embargo, si llevas esto a niveles extremos, negarìa la posibilidad de cualquier tipo de juicio, hasta el cualquier historia, inclusive la historia personal. Creo que Bernardo y yo si comprendemos tu postura, solo que no la compartimos....
Suerte con Hegel....
En lo que respecta a Yubi. Hace falta decir algo màs luego de ver la reconvencion que realizo....?
Estimado Juan Gabriel, por supuesto que entendi que querias hacer una comparacion entre Heidegger y Kieekegaad. Tal pareciera que al final me mandas al leer. Es un buen consejo, lo tomare en cuenta. Estoy de acuerdo la mayor parte de lo que escribiste en este ultimo comentario, empero tal pareces que te estas defendiendo de un ataque personal. Claramente no abogo por el silencio total (aunque aveces es bueno), tampoco Nietzsche, Kieekegaard o Wittgenstein lo proponian. Si te soy franco, de donde sacaste tus razonamientos o frases, no es un tema que sea de mi interes, esto porque constatemente mencionas de que autor sacaste esta o aquella frase. Acerca de tu ser dogmatico, no lo conozco. El tema de la habladuria como vos sabes es el hablar medio (talvez no sea la mejor descripcion, pero por el espacio mejor no extendernos)parece que lo tomas de una manera peyorativa, por lo menos yo no lo tomo asi..... En todo caso, no me parece que la habladuria sea equiparable en un sentido estricto al problema del autor... Sin embargo pareces que te tomas el nihilismo con hidalguia y te declares dogamtico.... Bien por tì...
Estoy en total desacuerdo con Roberto CA, que seamos nihilista no quiere decir que nunca hallamos sentido algo, parece que no entiendes bien que es el nihilismo. Tampoco absolutamente nadie (por lo menos aqui) cree que la filosofia es objetiva, parece que el unico que lo consideraste sos vos.
De igual manera el pesimismo es igual a nihilismo, el nihilismo no es una idea loca que se les ocurrio a algunos borrachos que tenian poco que hacer. El nihilismo muestra una expresion fuerte en la tecnologia actual, es decir en estas epocas no priva el conocimiento (pensamiento como dices) sino por el contrario la tecnica, lo ejemplos de estos son millones y no hace falta nombralos. Todos somos nihilistas, lo queramos o no, y asumir una posicion de pesimismo o suficiencia frente a el, no cambia nada. Tambien dices que no hemos aceptado lo que somos o que el nihilismo dice algo asi. Me declaro ignorante: Que es lo que somos??????? Para que estamos aqui? y para que sirven los filosofos?? no puedo contestarlo, sobre las cosas absurdas.... Por que una cosa es absurda???? Me parece que se te salio todo tu bagaje nihilista, solo que no lo aceptas. Quiza lo mejor serìa tomar unos de esos tranquilizantes nihilistas.... y decir con vos, el nihilismo es una tonteria!!!!!!
No creo que Amalia sea una subjetivista, pero seguramente hay que conocerla un poco más, a través de lo que ha escrito por meses en su propio blog, acerca de la dificultad del yo.
En cuanto a Roberto, habría que contestarle que no nos embarre con su incomprensión. Yo no creo que la vida sea una mierda, por ponerlo en términos más chocantes. Aquí nadie baja los brazos, ni siquiera políticamente. Sino que tratamos de ser valientes y de pensar rigurosamente, como por cierto lo hace Kierkegaard, la nihilidad originaria de la existencia.
El asunto del nihilismo, como acaecimiento historial, es sumamente notable en el uso que hace Roberto del lenguaje. «Hemos caído en lo errores de los filósofos», dice. Error... lenguaje doctrinal-inquisitorio.
Pero el olvido del ser (Seinsvergessenheit) no puede ser el error de nadie. Lo que me pregunto es quién es este 'nosotros' de que habla Roberto.
En el nihilismo, ni más ni menos, no se ha pensado la vida humana. «Somos producto de nuestra historia», frase que surge tradicionalmente de una metafísica de la producción, no es analogable con una concepción historial de la filosofía.
Pero el entendimiento de ello requiere una sólida formación en pensamiento contemporáneo, y no tanto el tanteo con posturas ético-metafísicas escolásticas, que no hay espacio para plasmar en este lugar.
Nunca dije que "la" razón hace caótico el mundo, dije "mi". Eso cambia un poco las cosas, pues hasta ahora mis juicios no pretenden universalidad, tampoco son subjetivos. Son sólo datos empíricos.
El yo es una ficción, Jonathan, eso es todo lo que he querido decir. Y en cuanto al comentario de Bernardo, hay algunas tácticas para hacerse responsable, pero en un principio, yo por lo menos, no lo soy, aunque finjo serlo.
Soy una a-moral y no lo recomiendo. Debo hacer un esfuerzo por responsabilizarme de mis palabras... Porque OLVIDO, las diferencias, los quiebres de identidad a veces son más importantes que esa continuidad dinámica a la que llamé "yo histórico".
No sé qué es un subjetivismo estético si pudieran explicármelo sería genial, así por lo menos podré saber qué soy para ustedes.
Todo esto acerca del carácter inconcluso de la vida humana.
Amalia, yo te comprendo - la sintonía, que tanto has mentado, es quizá un ver lo mismo (pero que es siempre diferente-difiriente), seguir una silueta - pero lo que puede causar confusión es el lenguaje. Como eso de decir que los juicios que profieres son 'datos empíricos'. Habría que decir, quizá: son martillazos. O, si el traslado metafórico no coadyuva a la apertura de la comprensión, podría decirse: son intensidades.
El empirismo es caduco en todo sentido. El único que tiene validez es el construido por Deleuze, que abarca una interesante genealogía: Lucrecio-Hume-Spinoza-Bergson.
Te comprendo, pero merced a que te recibo desde Deleuze.
Sí, son golpes, de los cuales no se puede dar cuenta en el mismo momento... Por eso la necesaria contrucción de los "datos empíricos", que es posterior al mismo "martillazo".
El problema es el lenguaje, ya no sé que palabras ocupar.
Gracias, Jeth, estaba comenzando a sentirme una desquiciada.
Bernardo: pensé en lo mismo que vos pensaste (al menos parece por el ejemplo que pusiste) cuando hablaste del "autor" (no autor) que no se hace responsable de lo que dice, argumentando un devenir(real, creo yo, pero que no es destructor del sujeto histórico). Y con lo del lenguaje creo que sí me interpretaste bien, al parecer, no sé a Roberto.
Ah... Y con aquello de que ser es ser percibido... no sé, qué sucede con todas las cosas que sí existen y no han sido percibidas...? la percepción llevaría a la nada todo aquello que sí es y que núnca nadie ha percibido, que quizá si se llegará a percibir o conocer(como decías vos, Bernardo, con el desarrollo del Espíritu...)
Amalia: con lo de "olvidar" me parece una excelente herramienta para escapar de la responsabilidad "paterno-maternal" de un "autor" al defender su creatura, si es que realmente tiene un sentido...
Me parece, a veces, que al querer "pescar" a un yo "ficticio" en la responsabilidad de algo que ha dicho, se escabulle como un pescado bien vivito...
Ah... y Jonathan, no sé vos pero con lo de Amalia, que el "yo" es una ficción, no estoy de acuerdo, de todos modos era una explicación para vos, lo que ella hacía, vos verás...
Ah y con lo de Roberto rescato, creo una de sus últimas frases, "el nihilismo se acaba en sí mismo", sólo que yo cambiaría el "sujeto" de la oración (ojo al escolástico, jaja) y diría sin saber a quién meter en esa categoría... lo "postmoderno" se acaba en sí mismo... es que me parece que al "matar" los principios (dogmas, que todos tenemos, queramos o no) que en nuestro interior, al menos, reciben o se "aunan" al sentido o sentimiento (no sé como llamarlo) de verdad, se estaría posicionando, el "asesino", en un nuevo dogma... recuerdo lo que afirmaba Bernardo en clase, sobre aquello de que la postura de quitar todo dogmatismo lleva algo de dogmatismo, es decir, se siente en el fondo un asidero que los apoya para decir eso.
Nihilismo... cómo ser autor, sin decir nada? yo entiendo que señalando, pero ¿sólo señalando sin decir? sin leguaje? Me parece absurdo, no partir de lo que tenemos (que no llegue aquí de nuevo el "tufillo" de Bernardo y la confabulación de la que nos acusa inquisitoriamente Jethro) otras veces escabulléndose de la responsabilidad?
Con todo esto... (no voy a caer en la desesperanza de la que Jethro acusó a Roberto pero, me parece que todo esto de la filosofía postmoderna, el lenguaje, la deconstrucción, las extrapolaciones de Yubi...) no llegamos a nada... hay un ansia en mí (medieval si quieren) de buscar la Verdad... y pienso que en todos está esa angustia... y si no, por qué hablar y especular tanto?
...que se busca la nada en la nada... jaja...
Por fin ...
Que terrible, pareciera como si me encontrara frente dos posturas que se consideran opuestas pero que de fondo defienden lo mismo: el dogmatismo.
Creo que el verdadero nihilismo es aquel, que como histórico que es, se sitúa en su tiempo y comprende lo heterogéneo como parte inherente a si. Que importa si el sentido se encuentra en una mirada, un tótem o en un libro a fin de cuentas todos necesitamos creer en algo para... creer vaciar el absurdo. Aunque en nosotros la angustia de esta permanente ignorancia no nos abandone, tal ves nunca.
Marcela
Bueno, creo que la discusión más o menos se ha agotado.
Algunos vinieron y dejaron un comentario sin discutir con los demás. Pero la actividad se llama, precisamente, discusión virtual.
El problema de lo postmoderno, que siempre quise señalar desde el principio, es haber sido una creación linguística fácil para amalgamar a un montón de autores, entre los que se cuenta quizá charlatanes, pero también pensadores.
Creo que hace falta una revisión de nuestra metafísica. No es posible de ninguna forma que se espete a nadie el esse est percipi de Berkeley, ni ningún tipo de burdo empirismo a estas alturas del siglo XXI.
Me parece recomendable, por ello, actualizarse filosóficamente. La ontología ha sido trastocada en el siglo XX, y de nada vale amalgamar ha quienes han librado una ingente batalla por la conquista del tertium quid (Sloterdijk dixit) en una pretendida corriente nefanda y pesimista. Nada de eso hay. ¿Es que no se advierte que esa forma de criticar es totalmente ilegítima? ¿Es que acaso no hemos caído en la cuenta de que ya no hay teoría que valga?
Por lo demás, estuvo divertido el diálogo.
Espero que la lectura de los grandes pensadores de la actualidad (Nietzsche, Heidegger, Foucault, Deleuze, Derrida) no vaya a faltar en lo sucesivo.
Advierto, por cierto, que ya había escrito una entrada sobre el nihilismo: Soportar el nihilismo.
Además, hace un tiempo atrás tuvimos un diálogo inter-blogger (entre los blogs filosóficos más importantes en castellano) en que recurrimos al espinozo asunto del nihilismo. Los interesados pueden remitirse a las siguientes entradas pretéritas:
Convocatoria nihilista
Recuento nihilista
Tambien estoy en desacuerdo con Roberto, sobre el caracter de la filosofia, su concepcion de MASA (no la explicita, pero supongo de que se trata), y otras cosas, en fin...
Amalia: Estamos bien con lo de sentar las responsabilidades. jaja!
Cesar: habria q ver que se entiende por "percibir", que concepcion tenemos de percepcion, y de "existir" de existencia.
Jeth...: Concuerdo con Cesar, pues concuerda con lo que yo señale en clase, y que siento que no desarrollaste suficientemente. Saber (o decir-o señalar) que actualmente no hay teoria que valga, es parte de una teoria, o una teoria en si... me parece a mi. Ya perdimos de algun modo la virginidad intelectual (filosofica- diria ROSA), y ya nadie ¿come cuento?... decir q ya todo termino... es como safarce la tabla uno mismo... no se hasta donde. Y pues si... creo q me falta actualizarme filosoficamente un poco :D
CHAO, nos vemos el martes!
Fue un gusto.
Exito a todos/as
Hare Krishna!
BRP
Sí, me uno tarde a la discusión virtual... Ante el problema del decir, digo lo siguiente:
"Entonces ocurrió la revelación. Marino vio la rosa, como Adán pudo verla en el Paraíso, y sintió que ella estaba en su eternidad y no en sus palabras y que podemos mencionar o aludir pero no expresar y que los altos y soberbios volúmenes que forman en un ángulo de la sala una penumbra de oro no eran (como su vanidad soñó) un espejo del mundo, sino una cosa más agregada al mundo. Esta iluminación alcanzó Marino en la víspera de su muerte, y Homero y Dante acaso la alcanzaron también" [Borges, Una rosa amarilla"].
O como dice Kierkegaard: “porque aunque es de hecho escribiendo que uno se justifica como autor, también es escribiendo – muy extrañamente – que uno renuncia a tal pretensión”.
Cosas y cosas y más cosas: esas son las palabras... "algo con lo que se dice algo". Entonces la pregunta no es ingenuamente: ¡¿como salir de este círculo?! Habría que preguntar si lo que decimos es realmente algo... la rosa que vio Marino no era algo, una cosa que pudiera describir cabalmente... por eso supo que las palabras no alcanzan... Pero, ¿realmente las palabras son algo? ¿Tiene que serlo?
Escribir es angustioso, “la posibilidad de ser autor, en términos kierkegaardianos, está transida de una nihilidad originaria que da cuenta de una instalación en un fundamento desfundante en el fondo abismal de la vida humana marcada por la finitud” –como decís, Jethro. La finitud es este círculo, este dar vueltas que se ha querido detener para no marearse… pero ¿por qué no marearse? ¿Por qué se preocupa tanto? No habría palabras perfectas, ¡no podrían usarse “adecuadamente” porque ellas ya nos usan! Y entonces habría que decirles: “entre paréntesis, sin importancia, tan sólo es una prueba… no se preocupen en salir arregladas, mejor aún si son algo espontáneas, analfabetas, sin el recuerdo de ustedes frente al espejo”.
Claro, también son posibles (no) respuestas… pero de eso se trata, ¿no? Ir y venir e ir y volver a venir…
Bueno, César, te doy vuelta la tortilla: No se trata de "escapar", al contrario. Fijas la atención donde no es.
Refiero más bien a que en un principio no somos padres o madres de la obra; esta relación se construye por un proceso de ficción respecto de la identidad. Finjo ser el mismo que escribió; y esta relación no es superficial como se suele pensar, pues la ficción está en el centro mismo de la configuración de un "mundo".
Tenemos concepciones distintas de la responsabilidad, no pienso que no sea responsable, sino que lo soy en tanto decido serlo. Y entiendo por decisión una inclinación a contruir sentidos que no están dados de antemano, sino que surgen a partir de la perplejidad hacia la poética.
Eso va también para Bernardo.
Les doy un ejemplo: han criticado a amalia por las interpretaciones que ustedes mismos hacen de lo que dice, por las construcciones de sentido que acuñan a lo expresado.
Mas le estoy dando otro sentido al lenguaje... De eso hablaré después, ahora doy la discusión por "cansada" y nunca por concluida.
TODOS ESTAMOS IMPREGNADOS DE DOCTRINA Y EL NO ADMITIRLO ES SÍNTOMA DE ELLO
Filosofemos no a martillazos sino a mazasos.
Para Kierkegaard la vida de los sujetos posee premisas (la visión aristotélica de causa final como objetivo a alcanzar conlleva a la concreción de una causa material y una causa formal en el proceso de la eficiencia), pero estas premisas no alcanzan conclusiones (en momentos aislados de la sucesión del tiempo sí alcanzan conclusiones, que son las creencias de cada sujeto, pero en la sucesión total del tiempo no, ya que somos un diminuto segmento tan propenso a agotarse como una célula) El autor lo visualiza desde lo que llama su época convulsa y admite que la muerte pone fin a la vida sin llegar a una conclusión. Ahora bien, en la cita de Kierkegaard hay una laguna que no me permite enlazar directamente lo anterior con lo posterior; son dos cosas distintas aunque interrelacionadas, dependiendo de la posición filosófica que se ubique el sujeto que piensa. El autor o pretendiente está en la vida, pero si la vida no tiene conclusión, ¿de qué talento se habla? ¿Qué clase de concepción de nihilismo es esa? Ser autor, admitiendo que se tiene talento, es una ilusión (conforme a la convicción filosófica de Kierkegaard) y nadie lo puede ser a menos que produzca libros, ya que nunca podrá escribir la última parte (o sea, los grandes sistemas filosóficos modernos, en sí mismos, dentro de las convicciones filosóficas que los defienden, ¿acaso no están concluidos? Y, si están concluidos ¿acaso Aristóteles, Kant, Hegel, Marx, etc., han dejado de ser autores en su propio segmento de vida?) En este sentido vemos como las tendencias filosóficas se pueden confrontar las unas a las otras y llegar a la epilepsia que menciona Cioran viéndonos desde el rincón más oscuro de la casa fantasmal de la filosofía.
Jethro ve en Kierkegaar la conciencia de esa dificultad de escribir en la esta del nihilismo; pero en sí Kierkegaard está admitiendo la existencia de talentos en la vida y por otro lado, está utilizando el lenguaje, a lo que muy atinadamente afirmo si se es verdaderamente nihilista sí se debe el autor quedar callado.
Nietzche habla de la creencia en la gramática como la idea más vacía y falsa de la metafísica de la presencia. Efectivamente, sacar un suceso de su devenir y cosificarlo es alejarlo de toda vitalidad e introducirle una nueva, la propia del sujeto, la creencia del individuo, el ídolo por el que es capaz de matar o hacerse matar (Cioran se carcajearía de esta discusión verbal) Ahora bien, acaso Nietzche no utilizó la gramática alemana para escribir y decir lo que dijera, que sí dijo algo y no como afirman algunos que no dijo nada, pero este no es el tema de discusión de esta intervención intempestiva.
Wittgenstein dice que hay que callar acerca de lo que no se puede hablar, pero siguió hablando y por más que los neopositivista tomaran sus postulados para tratar de fundamentar la existencia de un lenguaje neutral, ni el modus pones, ni el modus tolens pueden sacrificar la creencia humana sin toparse con las mandíbulas de Pirrón y Hume, en su concepto de inverificabilidad. Todo es creencia tanto en Wittgenstein como en el neopositivismo que toma su renuncia a la concepción de la cosa.
Heidegger busca una forma de decir sin decir y plantea la posibilidad de un lenguaje que esté en medio entre la poesía y la razón. Pero, ¿de dónde viene la necesidad de decir sin decir? De la convicción de filosofía, o como el quisiera llamar lo que hacía en su superego (considerar que todo lo anterior a su obra era metafísica y que él plantea las formas del pensar), que tenía Heidegger, de su creencia como sujeto.
¿Realmente existe entonces la posibilidad de un decir no nihilista? ¿Cómo se dice sin llegar a hacer doctrina? No es posible, el humano está impregnado de doctrina y la crea y la acepta y la impone en lo que Cioran llama, farzas sangrientas.
Amalia quiere girar y girar hasta que la doctrina se maree, pero ¿acaso cuando la doctrina se marea no creamos otra doctrina, otro ídolo subjetivo o nos apegamos a algún credo preexistente, aunque este credo sea el de los consagrados autores del nihilismo mismo? La razón de la locura no es más apropiada que la locura de la razón, la distorsión de la neutralidad propia de la realidad y que nunca podrá copiar la lógica que es un producto del humano (Se revuelca ahora en el suelo probablemente Cioran) Contradecirse y confundir a la razón (quizá eso sea lo mejor, pero cuando la razón queda a un lado y la conciencia de que la gran desconocida no es la muerte sino la vida queda al desnudo como la curva etérea de Helena después de miles de años, el ser queda tan vacío que sólo le quedan dos caminos, o la autoaniquilación o el consuelo de un credo que cubra con faldas nuevas la vieja pierna que podrida descansa sobre el pedernal de cada uno de nosotros)
Kierkeggard suele ser reducido por la crítica teorética más boba; aquí encontramos otro credo y es aquel que rechaza el análisis teorético como si fuera un moro hiriendo a un tal Cervantes en un lugar cuyo nombre algunos dicen que fue Lepanto. –
Nuestras vidas están marcadas por la nulidad o la nulidad marca nuestras vidas. No se sabe, por un lado Heidegger sostiene que el hombre hace conciencia de su verdadera existencia cuando está cercano a la muerte; por otro Cioran admite que la muerte no es ningún problema porque simplemente está y es incuestionable, si tuviera un sólo argumento a su favor se autoaniquilaría en la creencia que convierte a la vida en la gran desconocida. Así, si partimos del nihismo diciendo que nos vamos a morir y ya, no es tan fuerte como si sabemos que la muerte está y es inevitable, cuando la gran contradicción, el espacio en que la mezcla de voluntad y razón y genera credos, ídolos y guerras, es la vida. Aparecemos en la vida. No sabemos cómo. No recordamos, de hecho, nuestro nacimiento. Y, ¿cómo dejamos la vida? Tampoco lo sabemos. Esas preguntas que plantea Jethro justifican a Cioran: el problema no es la muerte, es la vida.
A Bernardo le digo que nunca se disculpe por lo que escribe, si lo hizo a las tres a las dos a la una, con un puro, con una güila, muy hasta el culo, desnudo o con ropa, no importa, nada más dígalo; goce de su libertad y de su esclavitud a la creencia, todos lo hacemos esa es la verdadera fiesta y no aquella que ataca a la modernidad y crea nuevos metarrelatos.
Estoy de acuerdo con la respuesta de Jetrho a Cata, un qué lindo, la verdad es lo más patético que cualquier autor u originador de una discusión virtual, puede escuchar de sus críticos. Hay que ir al grano; desenfrenarse con las propias creencias y no asumir las de los otros con un qué lindo acrítico o, peor, dogmático.
Quizá la lucha es una de las cosas que no se le puede negar a la humanidad; yo simplemente, desde mi creencia espero que la filosofía neonazi no prospere disfrazada de actualismo, como está sucediendo en algunos ámbitos los cuales no voy a mencionar para que cada uno de los lectores, espero más intempestivos, pueda descifrar…
Esta absurda conclusión de que si todos están alineados nadie está alineados mata del lenguaje fatídico el “nosotros”, a través del cual se ha ocurrido en tantas matanzas e intolerancias, tantos despilfarros y tantos verdaderos absurdos. Los locos no están alienados porque cada cual vive su propio ídolo y no tiene un credo al pie de la letra en nada ni en nadie; los alineados son los que se ponen bajo alguna bandera, ya sea posmodernismo, nihilismo, filosofía analítica o cualquiera.
Raul atina en parte, todos tenemos creencia y una creencia en el pensamiento que se dirige hacia el pensamiento mismo no deja de ser menos creencia que la que se basa en el evangelio de Lucas. Jethro acusa de apriorismo doctrinal, pero no es así, todos tenenmos creencias o de lo contrario no andaríamos ropa. Si la llevamos es porque creemos necesitarla o creemos, mejor dicho sabemos dentro de la gran desconocida, lo que nos va a pasar si no la llevamos, las creencias pueden ser subjetivas o impuestas por la fuerza, pero todas partes de la combinación entre las llamas y las demencias del humano (Cioran querría ahogarse ya de la podredumbre que rondamos y lamemos como si fuera carne fresca)
De momento termino aquí, tal vez más tarde cuando haya terminado de soldar las latas que tengo que agarrar a mazasos escriba algún comentario más sobre los demás comentarios.
GOCEN DE SUS CREENCIAS POSMODERNOS, NIHILISTAS, MARXISTAS, ANARQUISTAS, FILÓSOFOS DE GÉNERO, CRISTIANOS, TODOS IDÓLATRAS LAMAMOS LOS SENOS DE BAAL A LA ORILLA DE LA PODRIDA ROCA DONDE POSTRÓ SU PATA EL PRIMER HOMÍNIDOS QUE SE ESCAPÓ DE LA DESGRACIA.
¿Filosofía neonazi disfrazada de actualismo?
Vaya. Creo que con esa acusación satanizante y burda, podemos terminar esta discusión.
Doy, al igual que Amalia, la discusión por cansada. Sobre todo por la anterior demostración de hígado, aunque no queramos dejar las luces de la razón...
Bueno en vista que se cerró la discusión me permito agregar al blog. Que sigo considerando que fue altamente ofensivo para muchos el llamarlos nihilistas y se han defendido. Con el asunto de la autoría, de que sirve tanto bla bla, si al final, es el lector quien hace al autor, y talvez nunca pasemos de la primera obra de un autor. O nos perdamos en ella y la hagamos doctrinaria, como observe que hicieron con Hegel, Heidegger y hasta Nietzche. Al usarlos como referente de lo que se indica. Pues en el peor de lo nihilismos, ya ni hablo yo uso a los demás para hablar. Y para muestra, “digamos” que Jesús fue un autor, pero sus lectores vieron un nicho de poder, y lo tornaron doctrina.
Por último quiero dejar de manifiesto que no me considero filósofo ateo, menos creyente, la existencia de Dios no me desvela, me ocupan las religiones, que es lo que existe.
Y solo nos queda esperar IRON MAIDEN en Costa Rica para perderse en el nihilismo del goce estético “I left alone my mind was blank”
JUAN
Ley de Godwin
En vista de que la discusión se cerró, pero se abrió una brecha poara otro comentario quiero decir que la filosofía debe ser una serie de claves de posibles respuetas y no una autoposición de un autor sobre un determinado campo, rama o manifestación de la misma. Las contradiccíones presentes entre las distintas concepciones, o convicciones de la filosofía, deben servirnos de ejemplo para conservar la duda, y a través de esa duda poder valorar cada problema desde distintas ópticas filosóficas.
No es lo mismo pensar en una dirección dogmática o semidogmática, que tener en la mente muchas de las direcciones posibles, comprenderlas para luego transformarlas o adatarse a las más convincentes.
Así es que para responder al nihilismo me apegué al lenguaje, los argumentos y el estilo de Emile Cioran (cualquiera que haya leído Brevario de Podredumbre sabrá que no es mentira lo que digo) Además de visualizar la situación de quién, qué y hasta que medida se es autor desde Cioran, se podría visualizar desde muchos otros pensadores. Ese es le juego de la filosofía. No apegarse a ningun autor y saber jugar a través de todos, hasta que el juego mismo gane la experiencia de poder construir o amalgamar lo me la totalidad de lo aprendido.
La situación de la muerte, en una posición pesimista radica, la podemos encontrar en Schopenhauer para quien la vida es un mal, lo mejor que le hubiera pasado al humano era no haber nacido y ya que nació lo mejor que le espera es la muerte.
Desde los tiempos homéricos se podría decir que la autoría no tenía ninguna razón de ser y que los aedos ni siquiera se consideraban creadores de sus versos, sino poseídos místicamente por las musaas.
Desde los trágicos griegos, la cuestión de la autoría ya está presente, pero la obra de ellos no es pensada originalmente como un textos, sino como un hacer para un ver.
Para los filósofos griegos la cuestión de la autoría era muy imporntante, ya que se increpaban los sistemas de los unos a los otros evocándolos por sus nombres.
Desde una perspectiva vacua se podría observar que la autoría hizo de los autores clásicos "inmoratales"; pero, por su puesto, dicha inmortalidad es la punta del iceberg de lo que encierra.
Los escritores medievales perdieron nuevamente el sentido de la autoría, por mucho tiempo. Las jarchas españolas del siglo VII son versos pequeños de canciones populares. Obras que reflejan la si8tuación real de las sociedades medievales, como la Celestina o el Lazarillo de Tormes, son anónimas. La intención de sus creadores no era ser autores, sino decir algo. En esta misma Edad Media los que sí son autores son los escolásticos y los retóricos, de los cuales surge la autoría con nombres por ejemplo Scoto y Quintiliano.
En el Renacimiento el autor consagrado se piensa que logra alcanzar la inmortalidad (reflejo mítico de la Ilíada, donde las grandes hazañas eran para sobrevivir en la posteridad)
Por otro lado, y desde otra óptica todo lo anterior es el reflejo de una visión reduccionista del concepto de autoría, ya que éste sería lo que sienta o entienda cada sujeto que se catalogue o no autor.
En lo anterior vemos como desde una intepretación histórica de la filosófia se presentan otras tantas formas de interpretación o convicciones. La meta debe ser dominar el mayor número de posibilidades.
Si el lenguaje cioranesco choca, por otro lado, es una alegría para mí, ya que logro producir una sensación de indigestión bílica como la que provoca el mismo Cioran en un gran número de lectores.
Sólo bastan dos aclaraciones más. Por un lado Nietzche asegura que como psicólogo intempestivo enseña cómo se filosofa a martillazos. La fuerza de Cioran, ya había utilizado esta metáfora antes, lo hace, respecto a Nietzche, filosofar a mazasos.
Por otro lado, lo de filosofía neonazi disfrazada de actualismo es una metáfora al mejor estilo de Cioran.
Me atropella
furiosa la multitud
con su doctrina
¿Y quien dice
que esto
es la vida.
Talvez sea
esto la muerte
y eso que
llaman muerte
sea realmente
la vida
ciega e irracional
mi voluntad
siente el impulso
de escribir esto.
¿O fue aniquilada
mi voluntad
por la doctrina?
Como sentir
angustia sufrimiento
miedo por la muerte
si ya estoy muerta.
Yo siento miedo
sufrimiento angustia
por el trance
de la vida.
¡Mirad mirad!
como gira
la maquina
¡Mirad mirad!
como saltan
los sesos.
Jethro
Tus ojos negros
tus negros ojos
6:53 PM
todos enmarcamos en doctrinas, todos decimos algo. aunque se altere el contenido de las palabras, estas poseen una finalidad, decir.
¿como digo que no estoy diciendo algo?
las personas nos comunicamos diciendonos cosas, decimos que las cosas son algo...
la humanidad lleva toda su historia diciendo que es la realidad, pero no se llega a una conclucion satisfactoria, por ende decimos, y decimos mal (nos equivocamos)
decimos que decimos, pero no llegamos al nucleo del asunto, desde esta perspectiva se puede decir que no se dice nada, el problema esta en que se manifiesta diciendo y lo seguimos diciendo.
Por ello Kierkegaard mensiona que no se puede concluir un libro, cae en el mismo problema de que se dice y se dice tratando de llegar a algo y al final no se llega a nada.
todo lo quese dice es un resumen de lo que ya ha sido (la historia) y de lo que se a dicho equivocadamente.
por eso es que una conclución no es posible de alcanzar, ni necesaria si se dijo lo que se tenia que decr, ejemplo de ello, Heidegger, Spinoza.
al mismo tiempo me parece que se hace una llamada a una vida más contemplativa, para ver si así se dejamos de decir tantos disparates.
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